La Fundación MOP inaugura «Doubts», las fotografías de Paolo Roversi que miran el alma

A CORUÑA

La sala de exposiciones del muelle de Batería de A Coruña se transforma como nunca para recibir uno de sus monográficos más espectaculares. La muestra del fotógrafo italiano podrá visitarse hasta el 20 de septiembre

20 jun 2026 . Actualizado a las 10:21 h.

Las muestras que la Fundación MOP organiza para la temporada estival no alcanzan la pompa mediática de las que llegan cada otoño desde el 2021 a A Coruña. Pero que el árbol —la fiesta preinaugural para celebrities— no impida ver el bosque: la exposición que el 20 de junio abre sus puertas en el muelle de Batería es una de las más espectaculares que ha organizado la entidad que dirige la presidenta de Inditex, Marta Ortega, desde que decidió que A Coruña sería referente en el arte de la fotografía de moda. El monográfico, llamado Doubts, corre a cargo de Paolo Roversi, un artista que, como reconocen algunas de las modelos que posaron para su objetivo, «te mira el alma».

El italiano lleva varios días en A Coruña ultimando detalles de una exposición que, por completa —y compleja—, no deja indiferente a nadie. Acompañado de la comisaria de la muestra, Clara Belleville, y de la escenógrafa Ania Martchenko, que ha tenido un papel protagonista a la hora de renovar el espacio, presentó esta colección que cuenta con imágenes icónicas —alguna de Natalia Vodiánova y de Naomi Campbell les sonará a más de uno y de una— y otras inéditas. Pasando de piezas casi pictóricas donde las sombras y las texturas son las protagonistas, a fotografías de ciudadanos anónimos realizados por el propio Roversi en un fotomatón de París.

La toma de contacto con este artista de Rávena es, como suele ser habitual, a través de un vídeo introductorio que, en este caso, es prácticamente un documental. A través de testimonios y con una realización y una música que crean una atmósfera oscura e inquietante, el visitante puede sospechar lo que va a encontrarse a continuación, pero como su nombre indica, la muestra carece de certeza alguna.

Esto se debe a que para Roversi «la fotografía es una duda constante. Nunca da respuestas, solo trae preguntas», y desde lugar trabajaron durante meses la comisaria y la escenógrafa. La sala, que ha cambiado su disposición y estructura, se divide ahora en zonas bien delimitadas con ambientes totalmente únicos. Los colores mutan, como lo hacen también las intenciones del fotógrafo a la hora de retratar a modelos desnudos o a mujeres desquiciadas en total penumbra, un concepto al que suele recurrir porque «me fascina», reconoció durante la presentación de la obra. Así, hay un espacio dedicado a la «belleza», a las «apariencias» —«las físicas, pero también a las espirituales, que reflejan la parte más onírica de Paolo», indicó Belleville— o a la «oscuridad», siendo esto muy literal. 

Concibe Roversi la fotografía como «una historia de amor», con todo lo que eso supone. Hasta el mismo desvanecimiento lo entiende en este contexto, como se aprecia en la última parte de un recorrido que es un gozo absoluto y un soplo de aire fresco. La exposición estará abierta al público hasta el 20 de septiembre.