El misterio de las segundas dosis en A Coruña

R. Domínguez A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Vacunación contra el covid-19 en Expocoruña
Vacunación contra el covid-19 en Expocoruña ÁNGEL MANSO

La enfermería comienza a llamar «uno por uno» a los vecinos que recibieron el primer pinchazo pero no acudieron a completar su pauta

10 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Con más de 94 de cada 100 coruñeses en edad de vacunarse contra el covid-19 ya metidos en el circuito de protección, y casi el 88 % con la pauta completa, arañar los que faltan comienza a ser no solo una tarea cada vez más compleja, sino a revelar que una parte de la población realmente no quiere pincharse -aunque otros sigan intentándolo sin lograr conseguirlo- e incluso que hay vecinos que han debido de cambiar de opinión entre una y otra inyección.

Sin contar a los más jóvenes de 12 a 19 años que están ahora mismo en pleno proceso de convocatoria, en el área de A Coruña hay casi 16.000 ciudadanos de edad superior con tarjeta sanitaria que acudieron a ponerse su primera dosis, pero faltaron a su segunda. Muchos, en más de una ocasión . Incluso en más de dos, tres... o seis. «Se les ha llamado reiteradamente», recalcan técnicos del Sergas.

Son muchas las razones que pueden explicar estas ausencias, aunque las que entran dentro de lo comprensible desde el punto de vista sanitario no resuelven el misterio de tantas segundas dosis pendientes de inoculación. Se da por hecho que alguna, incluso demasiadas, se han quedado sin poner por fallos en las citaciones reiteradamente denunciados por quienes sí esperaban la vacuna como agua de mayo. Otros dejaron de recibirla por no haberse percatado del mensaje, caer enfermos cuanto tenían que acudir, sufrir algún problema que impidiese presentarse o encontrarse fuera de la ciudad por algún motivo, de fuerza mayor o no. Aún considerando todas esas posibilidades, los organizadores de la campaña ven improbable que se justifique un número tan alto de faltas al segundo pinchazo.

«La sensación es que, sobre todo de 40 años hacia abajo, hay un grupo que no se quiere vacunar», señalan. El más numeroso de los que no fueron a su segunda dosis tiene entre 35 y 39 años. Hay 1.975 coruñeses de esta franja de edad en esa situación. Otros 1.722 tienen entre 30 y 34, pero también se da entre quienes peinan canas: 1.560 se encaminan hacia la jubilación, han cumplido de 60 a 64 años, y 1.390 son de las quintas posteriores, de 55 a 59. Por haberlos, los hay de hasta más de 80, ya que están computados 425 octo y nonagenarios con solo el primer pinchazo puesto.

Ni siquiera el rechazo que pudo desencadenar las dudas sobre la inocuidad de AstraZeneca explica las faltas de asistencia. Son unos 400 en esa situación, pero «hay miles que recibieron Pfizer y tampoco han completado la vacunación», apuntan.

Cierto es que por un lado queda todavía pensar que parte de los que no acudieron fue porque les tocó en pleno viaje de vacaciones. Por otro, la percepción de que «entre los más jóvenes pudo coincidirles a chicos que ya tenían viajes contratados para ir a estudiar fuera y, aunque se hizo una convocatoria extraordinaria para ellos, no les llegó a tiempo».

Para unos y otros, los llamamientos y citaciones se fueron repitiendo de forma automática a medida que se iban cubriendo los grupos etarios más mayores, e incluso el personal administrativo redobló esfuerzos para contactar y concertar nuevos huecos. Ahora, en un último intento, no solo sigue abierta la autocita e incluso la vacunación sin necesidad de cita, sino que la enfermería del área comenzó ayer a llamar por teléfono «uno por uno» a vecinos pendientes de completar el ciclo para confirmar que irán o, si lo descartan, cerrar su expediente. Entre ayer y hoy, días sin vacunación masiva en Expocoruña, confiaban en llegar al primer medio millar con la segunda dosis en la recámara.