Una marquesina del bus retrasa la obra de los Cantones de A Coruña

Xosé Vázquez Gago
Xosé Gago A CORUÑA

A CORUÑA

ANGEL MANSO

El pintado de la zona peatonal se iniciará el lunes, tras instalar el nuevo mobiliario

15 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La colocación de una nueva marquesina de bus a la altura del Obelisco impide por el momento que finalicen las obras de reforma de los Cantones, que el Ayuntamiento de  A Coruña inició el pasado 11 de mayo con la previsión de que estarían terminadas durante la primera mitad de junio.

La parada en cuestión está a la altura del Obelisco. En ese punto está revisto instalar una plataforma elevada para facilitar el acceso a los vehículos de transporte y una marquesina que proteja a los usuarios de los elementos.

La colocación de esas piezas estaba prevista para semanas anteriores, pero se ha retrasado, lo que repercutirá en los plazos del conjunto de las obras. A pesar de ello, lo previsible es que los trabajos queden listos en los próximos días, ya que la mayor parte de la reforma está terminada.

De hecho, en los últimos días se han pintado las señales viarias del nuevo carril bici, que se ha delimitado con pintura roja, siguiendo el modelo de la señalización que se empleó en el entorno de la rotonda de Salgado Torres.

El plan del gobierno local pasa por delimitar la nueva zona peatonal con una pintura de color ocre claro, de forma que los ciudadanos la distingan con facilidad de la zona de tráfico rodado.

De hecho, ese es uno de los objetivos del gobierno local, que ya limitó la circulación en parte de los carriles de los Cantones el año pasado, cuando se levantó el confinamiento total por el coronavirus. Esa decisión tenía el objetivo de facilitar a los ciudadanos más espacio para pasear sin aglomerarse y guardando las distancias de seguridad.

Con ese fin se restringió el tráfico rodado en uno de los carriles del paseo o en parte de los carriles con dirección salida de los Cantones. Esas limitaciones se señalizaron mediante elementos provisionales. En el caso de los Cantones se utilizaron bancos de piedra provenientes del tramo del Portiño del paseo marítimo, que se desplegaron como obstáculos provisionales en la avenida.

Los bancos dieron resultado, ya que impidieron la entrada de coches. En los días inmediatamente posteriores al confinamiento, la avenida se llenó de peatones. Pero gran parte de los transeúntes son reacios a ocupar ese espacio, que mantenía todos los elementos de una zona con tráfico rodado, desde las señales viarias hasta el asfalto de color negro.