«Infusiones» que devuelven la vida

andrea presedo / c.a. A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Nuria Cancela

El centro del Chuac administra 2.000 tratamientos biológicos al año a pacientes de reumatología

23 jul 2018 . Actualizado a las 11:28 h.

Suena el teléfono y en la pantalla aparece un número larguísimo. Con solo verlo sabes que es del hospital. «El viernes a las 8.30 te pondremos el tratamiento biológico en el hospital de día del Chuac», te dicen. Y entonces piensas que vas a ir a donde mandan a los pacientes a que reciban la quimioterapia. Pero te equivocas. Nada más entrar en la sala con numerosos sillones con gente recibiendo su dosis de tratamiento, notas cómo el ambiente tétrico que te habías imaginado no existe. «A mí me pasó. Cuando me dijeron que debía venir al hospital de día pensé que iría con los pacientes de oncología y lo asocié con un sitio triste, pero para nada es así». Lo cuenta Ana Lojo, que desde los siete años sufre artritis idiopática juvenil, una enfermedad que, en su caso, fue muy agresiva y para la que ha pasado por cinco tratamientos biológicos diferentes, unos medicamentos muy avanzados para reducir la inflamación provocada por la patología. «Gracias a ellos he conseguido estabilizar la enfermedad», añade.

Manuel Moreno lleva catorce años siendo paciente del hospital de día de reumatología. «Estuve mucho tiempo con antiinflamatorios. Hasta que ya no pude más. Los biológicos me salvaron la vida», explica. No le preocupa tener que acudir al hospital cada tres meses para ponerse el medicamento, es más, dice, «llegaron a ofrecerme que me lo pusiera en casa, pero, para qué si allí me tratan genial, sé que estoy controlado y además ayudo con los estudios que hacen», añade. 

Personalización

La atención a los pacientes es uno de los puntos fuertes de este recinto de la primera planta del Chuac. Allí siempre hay médico reumatólogo encargado de supervisar que la medicación que se les suministra sea correcta. Además, el trato que reciben los pacientes es totalmente personalizado. En un año se llegan a administrar unos 2.000 tratamientos a unos 150 pacientes a lo largo de los tres días semanales de los que disponen para utilizar el hospital de día. «Las terapias biológicas son individualizadas, vienen con el nombre y apellido de cada uno de los pacientes y adaptadas a ellos», explica Genma Louzao, enfermera del hospital de día. Su papel es muy importante porque son las encargadas de recibir a los pacientes, las que les ponen la vía y, sobre todo, las que se paran a hablar con ellos. «Siempre tenemos un momento de conexión», comenta. Pero para algunos pacientes, como Ana Lojo, es mucho más que eso: «Pasamos de ser números a ser personas», dice.