Las obras del paseo marítimo marchan a buen ritmo, y desde hace unos días a la altura del edificio de Hacienda ya se puede ver el nuevo pavimento, hormigón impreso en tonos verdosos combinado con tiras de color más claro, que delimitan la zona peatonal del carril bici, ya que uno de los objetivos de los trabajos era separar a los peatones y a los ciclistas. «Queremos compatibilizar usos y favorecer la existencia del carril bici, y más en estos ámbitos de ocio y disfrute», señaló el concejal de Urbanismo, Martín Fernández Prado, al comienzo de las obras. En este sentido, según explicó Prado, será el mobiliario urbano, fuentes, bancos y papeleras, el que separará ambas zonas y favorecerá el uso compartido para «ganar en funcionalidad y flexibilidad».
Esta reforma, que alcanza los 10.000 metros cuadrados, incluye un tramo de 1,4 kilómetros entre las Esclavas y la fuente de los Surfistas y cuenta con un presupuesto de 741.000 euros.
El gobierno municipal se marcó como objetivo terminar los trabajos para la celebración de las Hogueras de San Juan, después de que el año pasado una de las primeras actuaciones que llevó a cabo fue deshacer los trabajos que ya había comenzado el anterior gobierno local para evitar incidentes durante la fiesta de esa noche.
La pavimentación de esta zona es la primera fase de un proyecto más ambicioso que permitirá la reordenación del borde litoral de la ciudad.