Un «marrón» en el Matadero

Tamara Rivas Núñez
Tamara Rivas A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

La mancha que algunos confundieron con suciedad era gel de las algas

17 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Los 26 grados que marcaba ayer el termómetro situado frente al colegio San Juan Bosco empujaron a muchos coruñeses a acercarse a los arenales de la ciudad. Sin embargo, al acercarse a la pequeña playa del Matadero, algunos bañistas optaban por da vuelta en busca de un lugar mejor en el que pasar la tarde. Sobre el agua del arenal flotaba una mancha rojiza con una espuma marrón que sembraba la desconfianza entre los que se acercaban allí.

«Yo venía para esta playa como todos los días -explicaba Laura, una de las bañistas- pero viendo cómo está el agua, prefiero irme a otra». La mayor parte de los comentarios entre los usuarios del arenal iban en esa dirección, y aunque los niños eran los únicos que disfrutaban dentro del agua, la playa del Matadero estaba llena. «Si traes a los niños a la playa, ¿cómo les dices que no se pueden bañar? -reflexionaba una de las madres-. Habrá que bañarlos a conciencia cuando lleguemos a casa».

Alternativas para refrescarse

Ante la situación, la gente se veía obligada a buscar alternativas para poder refrescarse. Carlos acababa de llegar y desde la orilla miraba con curiosidad a la mancha. «Bañarse ahí es un poco asqueroso -decía-. Cuando no aguante con el calor tendré que refrescarme con un poco de agua que tengo en la nevera». Los más atrevidos se metían en el agua hasta las rodillas, y desde allí se refrescaban con las manos, pero intentando salir lo antes posible del agua. «Yo quería refrescarme en las duchas, pero no funcionan», comentaba otro de los usuarios del arenal.

La tarde de baños y juegos en el agua que muchos esperaban tuvo que ser sustituida por diversión en la arena, paseos por la orilla y horas de sol en la toalla. «Pues si no nos podemos bañar, tocará tomar el sol o jugar a las palas», explicaba resignada Marta.

Ninguno de los bañistas que ayer se acercaron a la playa del Matadero sabía exactamente de dónde provenía la mancha que flotaba en el agua. «Desde lejos parecían algas, pero es una espumilla con grasa y se concentra toda aquí», explicaba Luis, otro de los usuarios que optaban por abandonar la playa e ir en busca de otra.

Proceso natural

Desde el Ayuntamiento aclararon que se trata de «un proceso absolutamente natural». El técnico municipal Javier Lamedo explicó que «la marejada de estos días arrancó gran cantidad de algas del fondo marino. Estas plantas están compuestas por un gel o mucílago, que no es más que una sustancia viscosa que cuando se agita contra las rocas forma una espuma que puede dar la sensación, en ocasiones, de ser una mancha de aceite».

Las otras playas

En las playas de Riazor y Orzan el agua estaba limpia y la gente disfrutaba del sol, aunque aquí también eran pocos los que se atrevían a meterse en el agua. «He intentado bañarme y no puedo -afirmaba Javier-, el agua está muy fría y además está llena de algas». Berenice cuida a tres niños y ayer los llevó a la playa. «Prefiero traerlos aquí y no tenerlos en casa o en un parque. Así se entretienen haciendo castillos, pero para bañarse todavía es pronto porque el agua está muy fría», decía.

El único inconveniente al que se enfrentaban los bañistas era el viento, que por momentos soplaba con fuerza. De ahí que muchos de ellos optasen por ponerse al abrigo del rompeolas.

«El gel que tienen las algas cuando se agitan contra las rocas forma una espuma viscosa»

Javier Lamedo