Que una pareja diga «sí quiero» involucra a una cadena de profesionales en la que uno de los grandes pesos recae en la restauración, donde el coste medio por invitado supera ya los 150 euros. A esa cantidad se suman los gastos de fotografía, vestuario, peluquería y viaje de novios, cada vez más lujoso
24 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El sector nupcial de A Coruña cerró definitivamente su peor capítulo a causa de la crisis sanitaria hace seis años y los profesionales de la amplia red económica que gira altrededor de las bodas coinciden en estar viviendo un momento dulce. Tras las cancelaciones y aplazamientos por el covid en el 2020, y las posteriores restricciones de aforo, el número de matrimonios se ha estabilizado. La celebración de una boda de 150 invitados, la media habitual, se traduce en un gasto de más de 22.500 euros solo en la comida. Si a esto sumamos el resto de servicios asociados al festejo —peluquería, vestuario, fotografía o el viaje de novios— el coste medio de cada enlace roza los 37.000 euros, lo que permite al sector mover más de 33 millones por temporada en A Coruña.
Los datos del Instituto Galego de Estadística (IGE) señalan que en el 2024 se celebraron un total de 896 enlaces en la ciudad, dato similar al de antes de la crisis por el covid. En el 2019, A Coruña mantenía un ritmo saludable, con 930 bodas anuales, cifra que se desplomó un 43 % en el 2020 por la pandemia, que permitió solo 524. La mayoría de los enlaces previstos para ese año se pospusieron al 2021, cuando se produjeron 758; y al 2022, con 948. El 2023 ya fue un año de normalidad, con 881.
GANAN LAS CIVILES, SON 9 DE CADA 10
Según los últimos datos, los enlaces civiles han arrinconado casi por completo a las bodas religiosas, representando 9 de cada 10. Las realizadas en la iglesia apenas han podido superar la barrera de las 130 anuales en sus mejores picos postpandemia, reduciéndose paulatinamente año tras año. En el 2024 se celebraron 779 civiles (86,9 %) y 117 religiosas (13,1 %), cifras similares a las del año anterior, con 809 en juzgado o el Ayuntamiento (85,3 %) y 139 en la iglesia (14,7 %). Entre los que apostaron por la iglesia está la formada por Lucía Rivero y Jorge Prado, que se casaron el 18 de abril en la de Dominicos para luego festejar su matrimonio en el pazo de Orto, en Abegondo. Cristina Anguita y Jorge Sánchez optaron por una boda civil en María Pita el pasado día 2, con fiesta posterior en el hotel NH Finisterre. Ambas novias contaron para el maquillaje y la peluquería con la profesional Alba Viqueira.
RESTAURACIÓN. DESDE 150 EUROS EL PLATO
De acuerdo con el portal especializado Bodas.net, el coste medio del plato en Galicia es de 224 euros por invitado. Desde el Grupo Montesqueiro, que gestiona el pazo de Xaz y Finca Montesqueiro, en Oleiros, trabajan con celebraciones de entre 200 y 250 invitados, «aunque cada vez son más frecuentes las de entre 100 y 150 personas», señalan.
La temporada alta se concentra principalmente entre mayo y octubre, «se evita el mes de agosto», indican, «ya que mucha gente está de vacaciones». Aunque lo grueso se concentra entre primavera y verano, los locales del grupo también están preparados para celebrar bodas en otoño e invierno.
En cuanto al coste medio por invitado, el plato está en los 180 euros de media «dependiendo siempre de los servicios elegidos», dicen desde Montesqueiro, donde añaden que la tendencia es incluir más comida en el cóctel y menos en el servicio en mesa. Coincide con ellos Antonio Amenedo, del pazo de Santa Cruz de Mondoi, donde celebrarán medio centenar de enlaces este año. Sobre el precio del plato, dice que «el coste de los productos se ha visto reflejado, por lo que no baja de 150 euros por persona». Cifra que en Montesqueiro estiman en algo más. 180. Respecto al perfil de los novios, la franja de edad más habitual está entre los 25 y los 35 años.
Además de en sus dos espacios, desde esta firma organizan enlaces en fincas privadas. «A nivel operativo, una boda de unas 150 personas puede requerir un equipo de entre 25 y 30 trabajadores», sostienen.
VESTIDO Y TRAJE. A MEDIDA
Según los datos del último informe del sector nupcial, las parejas dedican el 10 % del presupuesto total de la boda en los looks y en servicios de belleza. El coste medio de un traje de novio se sitúa en los 1.000 euros, mientras que el del vestido asciende de media a los 2.150. Las novias cada vez buscan opciones más personalizadas de la mano de diseñadores locales, como Bouret, 6ème Galerie o LesM
FOTOGRAFÍA Y VÍDEO. UN RECUERDO DE 1.500 EUROS
Es el recuerdo que la pareja se lleva de su gran día y por ello muchos lo asumen como uno de los gastos más necesarios. El coste de contratar a un profesional de fotografía es de 1.500 euros de media. «Nosotros podemos estar en los 2.000. Mucha gente piensa que es muy caro porque es un día, pero el trabajo no es solo el de la jornada de la boda, que puedes estar 12 o 14 horas. Ese día podemos hacer entre los dos 8.000 disparos, luego hay que seleccionar y editar. Nosotros somos dos socios y a cada pareja le podemos dedicar dos semanas», dice Fran Martínez, que junto a Roberto Verdini forma Bokeh, «fotógrafos sin posados». «Empezamos en el 2012 y el máximo de bodas que hemos hecho por temporada es de 30, ahora hacemos menos porque también nos dedicamos al mundo empresarial. Los dos veníamos de prensa y nuestro estilo es documental, la filosofía se basa en no intervenir y captar, de forma natural,lo que va sucediendo», explica Fran, que añade que desde sus inicios, la competencia ha crecido mucho. «Ahora hay muchos más estudios que realizan este estilo de foto, cuando nacimos lo que se hacía era lo tradicional, con los típicos posados». Que no trabajen esa fórmula no implica que los novios se queden sin fotos en grupo con sus seres queridos. «Antes de cada enlace nos reunimos, conocemos a la pareja y nos cuentan qué tipo de boda es». En su caso, también ofrecen el servicio de vídeo, una prestación que de acuerdo a Bodas.net vale de media 1.200 euros. Por encima de ese precio hay muchos profesionales, como el estudio Ay Vídeo, formado por Alberto y Yago, que desde A Coruña se ha expandido de forma internacional. En la actualidad figuran entre los 25 mejores videógrafos del mundo, según The Wed, una de las revistas digitales independientes más prestigiosas del mundo dentro del sector de las bodas de lujo.
PELUQUERÍA Y MAQUILLAJE
El gasto medio en peluquería y maquillaje es, de acuerdo con el portal especializado Bodas. net, de unos 250 euros, con las pruebas incluidas. Pero, como en todo, puede variar mucho, sobre todo si el profesional se desplaza hasta el lugar del evento, algo muy habitual. Iria Carro, estilista, lleva en el sector más de un decenio. «Empecé peinando a amigas para sus bodas, ya que trabajaba en una peluquería y, después de la pandemia, comencé por mi cuenta y me especialicé en bodas», indica la coruñesa, que añade: «Puedo hacer unas cuarenta por temporada». Su trabajo comienza un año antes del gran día. «Desde que la novia contacta hasta la boda comienzas un proceso de asesoramiento que dura hasta el día del enlace. El precio puede ser entre 500 o 600 euros, pero varía mucho».
VIAJES DE LUJO
«Ahora se tira la casa por la ventana», dice Begoña Candal, de Candal Tours, sobre las lunas de miel. Su agencia se dedica en un 80 % a la programación de estos viajes, mientras que el 20 % restante es de paquetes vacacionales de larga distancia. La profesional sitúa el gasto medio de un viaje de novios en 5.000 euros por persona. «Los lugares más demandados en la actualidad por las parejas son Japón, combinado con Maldivas, y África, haciendo un safari y finalizando en playas en Mozambique, las Seichelles, Zanzibar o islas Mauricio. En ambos casos el precio no baja de 4.500 o 5.000 euros por persona», apunta Begoña, que dice que desde que Donald Trump es presidente de Estados Unidos, este país, antes solicitado para lunas de miel, ha perdido tirón. «Hay gente que tiene miedo a que pueda haber un atentado».María López de la agencia Ikigai: «Hay lunas de miel de 3.000 y de 12.000 euros persona, nos adaptamos»
María López, wedding planner y organizadora de lunas de miel: «Hay lunas de miel de 3.000 y de 12.000 euros persona, nos adaptamos»
Son la primera agencia nacional de wedding planner y organización de lunas de miel. «Me formé en turismo, por lo que trabajé en agencias de viajes y llevo varios años como organizadora de bodas. Por eso, desde diciembre decidí unir las dos cosas y lanzar la primera agencia que combina ambas facetas, Ikigai», apunta María López Sobrado.
Cada temporada puede organizar entre 30 y 40 bodas. «La mayoría son los sábados, luego tenemos algún viernes y esta temporada hay dos en domingo. Esto es más inusual, suele ser porque coincide la fecha de aniversario o de cumpleaños», comenta María, que dice entre risas que intenta dejarse algún fin de semana libre «para poder ir a la playa». También trata de bloquear alguna semana al año para hacer viajes. «Me gusta conocer los destinos que vendo». Entre los más demandados para las lunas de miel, están tres claros ganadores. «El principal es el circuito Japón con Maldivas, luego también la Polinesia francesa y África con Seychelles», dice María, que añade que los precios dependen mucho del tipo de alojamiento y las prestaciones. «Hay hoteles muy lujosos y también podemos hacer un viaje muy personalizado, con recogidas y demás. Japón y Maldivas pueden ser desde 4.000 o 5.000 euros por persona y África, igual. La Polinesia Francesa ya sube a unos 8.000 por cabeza», sostiene.
Unas cifras que también hay quien supera. «Hay lunas de miel desde 12.000 por persona, pero nosotros nos adaptamos siempre al presupuesto de cada cliente y le buscamos las mejores opciones para cada pareja». En la actualidad, dice, los novios dan mucha importancia al viaje. «Se busca un viaje único y, por eso, se mira hacia otros continentes. Quizás antes se estilaba el Caribe, pero ahora ir a Punta Cana o la Riviera Maya pueden ser viajes desde 1.200 euros que la gente puede realizar en otras vacaciones».
Antonio Amenedo, cocinero del Pazo de Santa Cruz de Mondoi «En nuestras bodas no faltan nunca los callos, aunque sean en verano»
Es uno de los espacios preferidos por los coruñeses para celebrar su boda. «Tenemos cuatro puntos claves. El primero es la buena comunicación, porque aunque estamos en Oza Cesuras es muy fácil llegar desde A Coruña y también desde Santiago o Ferrol, según sales de la autovía estás en el aparcamiento. Luego, que contamos con unos alpendres. Esto supone que independientemente del clima, exista esa opción b. Después, el espacio, contamos con mucho terreno y si los novios quieren poner una noria o unos coches de choque, pueden. Y, por último, hay algo incontestable, que es la calidad de la comida», apunta Antonio Amenedo, del pazo de Santa Cruz de Mondoi.
Porque la gastronomía sigue siendo el punto clave a la hora de elegir espacio. «Sin eso, aunque tengas lo demás, no tendrías éxito tantos años. Llevamos ya 25», apunta el cocinero, que señala que en la actualidad en su menú mezclan cocina tradicional con otra de vanguardia, siempre manteniendo la calidad del producto. «Tenemos un capuchino de calamares, que es un trampantojo italiano en el que sustituimos el café por un caldo de calamares con una espumita de queso. También un bombón de salmorejo o un pan brioche con carrilleras. En nuestras bodas tampoco faltan nuestros callos, aunque muchas sean en verano», apunta Amenedo.
El cocinero indica que la tendencia es más cantidad de pinchos en el cóctel, y luego, uno o dos platos en mesa. «Lo que siempre decimos a los novios es que independiente de comer, se necesita un descanso. Si los invitados están dos horas comiendo pinchos y tomando un vermú, luego no tienen hambre. Lo que les gustaría es sentarse al menos durante una hora y media, tomar un postre y un gin-tonic para luego volver con más ahínco a la fiesta», dice Amenedo, que añade que el 80 % de sus bodas son de mañana.