Del rayo de sol al de la tormenta

Javier Becerra
Javier becerra A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

La lluvia repentina sorprendió a cientos de personas en toda la ciudad

22 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El cielo se volvió loco en la ciudad. Ayer amaneció lloviendo, clareó llegando al mediodía y mostró intensos rayos de sol a la hora de comer. Luego, se transformó en tormenta poco después de las cuatro de la tarde y, tras un período de calma, regó a los confiados con un ligera lluvia por la tarde. Un par de imágenes hablan por sí solas. Primera, chicas en katiuskas y abrigo a la una de la tarde a pleno sol. Segunda, decenas de personas en camiseta en los portales de la calle de Orillamar resguardándose del chaparrón a las 16.30.

Todo estaba previsto. Las predicciones meteorológicas hablaban de una tarde tormentosa. Pero la caricia del sol hizo que la mayoría se despreocupasen. Entre ellos, muchos de los viajeros del crucero Visions Of The Seas que, aprovechando el buen tiempo, se dejaron caer en la ciudad. Como viene siendo habitual en días festivos, se encontraron con la mayoría del comercio cerrado. Solo el bazar chino los acogía en la calle Real. En Riego de Agua también atendía La Petenera. El responsable de la tienda, Manuel Martí, explicaba que abría a ver si hacía algo de caja: «Hay mucho mito en todo esto, depende mucho del nivel del pasaje que venga, o gasta mucho o nada». Ayer, a las doce y media, estaba más cerca de lo segundo que de lo primero.

Sí gastaban los viajeros en los bares de tapas y terrazas del centro, mezclados con los cientos de coruñeses que se echaron a la calle al ver el buen tiempo. Algunos incluso optaron por acudir a la playa, tanto en la ciudad como en la comarca. El placer duró hasta poco después de la sobremesa. A las cuatro y cuarto un manto negro cubrió toda la ciudad en apenas un minuto. Rugieron los truenos y cayó una impresionante tromba de agua que no solo dejó boquiabierto a todo el mundo, sino que dejó su huella en varios puntos de la ciudad.

En Los Rosales, Eirís y el Ventorrillo se fue la luz unos segundos. En tramos del paseo marítimo y la zona de la Palloza se generaron grandes bolsas de agua, y tanto en la zona de la calle de la Torre como San Pedro de Mezonzo o la ronda de Outeiro se levantaron tapas de alcantarilla por la fuerza del agua. Los bomberos tuvieron que acudir a la calle de Francisco Tettamancy para retirar un letrero que estaba flojo.

Inundaciones en la comarca

Por su parte, en la comarca se produjeron anegamientos en zonas de Betanzos, Carral, Oleiros, Sada y Paderne, sin que se produjeran daños importantes.

La descarga, que por momentos pareció que iba a derivar en granizo, duró aproximadamente media hora. Visto lo visto, muchos optaron por pasar la tarde a cubierto. No pocos dirigieron sus pasos a los centros comerciales, que en algunos casos se llenaron hasta la bandera. Fue el caso de Marineda City, la gran novedad del momento, que incluso con todas sus tiendas cerradas logró que una marea humana lo llenase hasta los topes. El área comercial no se libró de los efectos de la tormenta. En la planta superior una pequeña gotera hizo necesaria la colocación de un cubo para recoger el agua.