A Covada tiene ocho aparcamientos para 3.000 pacientes

Bea Abelairas
Bea Abelairas OLEIROS/LA VOZ.

A CORUÑA

El nuevo centro de salud de Oleiros atiende a más de tres mil personas, pero solo dispone de ocho plazas de aparcamiento, algo que está marcando el día a día de una puesta en funcionamiento que ya fue polémica porque acumuló un retraso de un año desde que se remató el edificio y hasta que atención al primer paciente el pasado mes de junio.

Los usuarios creen que el centro está peor que cuando comenzó a funcionar hace dos meses, según denuncian, puesto que antes del verano los espacios verdes estaban vacíos y ahora están repletos de maleza. En cualquier caso, el peor inconveniente está en los accesos: el único disponible para la ambulancia obliga a los sanitarios a caminar -a la intemperie y por un empedrado irregular para una camilla- más de cinco metros hasta alcanzar la puerta exterior del ambulatorio. «La solución pasa por acercar el aparcamiento de la ambulancia al edificio en el espacio que está disponible, pero el arquitecto no quiere que se toque su diseño y el alcalde impide que se talen los árboles de la finca», precisa una de las personas que se ha interesado por una solución a este problema.

Plaza de minusválidos

El espacio reservado para los pacientes que se mueven en silla de ruedas está a más de cincuenta metros de la entrada del inmueble y el recorrido se hace por un lado de la carretera que carece de acera. También ha habido quejas al Sergas para que se acerque esta plaza, la primera de las cinco reservadas para los enfermos, puesto que las tres que están ante el ambulatorio son para los cuatro trabajadores del centro de salud. Son insuficientes, puesto que todos los días uno debe buscarse otro espacio para dejar su coche.

Tanto los pacientes, como los sanitarios que acuden a diario al centro de A Covada comienzan a temer que no existe una solución hasta que las obras de la vía Ártabra acaben en la zona y comiencen las urbanizaciones de las parcelas colindantes, como han apuntado en alguna ocasión los responsables del proyecto.

«El problema es que no hay posibilidad alguna de parar un momento para que se baje el enfermo y la zona registra mucho tráfico del colegio que tenemos al lado», precisa otro de los afectados, que se pregunta como es posible que se creen solo ocho aparcamientos alejados de la entrada cuando el centro de salud está rodeado de una amplia finca que está «a monte».

No obstante, el Sergas replica que ya ha preparado todo lo que es de su competencia. Desde la institución sanitaria recuerdan que ya en el mes de abril se remitió un escrito al Concello de Oleiros para urbanizar el entorno así como acondicionar los accesos.

Entonces, el alcalde, el independiente Ángel García Seoane, replicó que «para abrir un centro de saúde non fan falla plantar margaritas». Pero una vez abierto el centro el entorno sin urbanizar está creando malestar entre los usuarios.

En cualquier caso, portavoces de la consellería de Sanidade aseguran que se buscará en los próximos días una solución para acabar con todas las incomodidades de este ambulatorio.