El neurocirujano equipara, en tecnología y conocimientos, el nivel de la práctica clínica en España con el que existe en Estados Unidos
03 jun 2010 . Actualizado a las 13:02 h.Roberto Rey Dios (Ribeira, 1979) fue el primero de su promoción en la Facultad de Medicina de Santiago y desde hace cuatro años trabaja en el área de neurocirugía del hospital de la Universidad de Misisipi. La celebración del congreso nacional de la especialidad en Palexco le trajo en días pasados a su tierra.
-¿Cómo dio el salto al otro lado del Atlántico?
-Había visitado antes Estados Unidos, su sistema de formación quirúrgica y decidí intentar la residencia allí.
-¿Cómo es el sistema de formación americano?
-Allí hay un examen similar al MIR, lo haces y en función de la puntuación envías solicitudes a los distintos programas de formación en hospitales. Si les interesa te llaman para una entrevista. En función de las preferencias que marques, te asignan plaza.
-¿Por qué el hospital de Misisipi?
-Yo me entrevisté en quince hospitales y me gustó el hecho de que en el de Misisipi dan mucha libertad de trabajo, se ven muchas cosas y los adjuntos son muy buenos, por eso lo puse muy alto en mi lista de preferencias.
-¿El trabajo allí es muy diferente al de Galicia?
-La ciudad es Jackson, la capital del Estado, una ciudad similar a A Coruña, de unos 300.000 habitantes, y la población es bastante similar a Galicia, rural, muy dispersa. El estado tiene tres millones de habitantes, una superficie cinco veces superior a la de Galicia y somos el único centro de nivel uno de trauma y asistencia completa, recibimos gente de todas partes. Es una zona bastante agrícola y pesquera, bastante pobre y con un estilo de vida más relajado que en otras ciudades estadounidenses.
-¿Ven cuadros distintos?
-Vemos muchos traumatismos craneoencefálicos porque hay muchísimos accidentes de tráfico y la segunda patología más frecuente es la relacionada con la obesidad y la hipertensión, muchos aneurismas y accidentes cerebro-vasculares.
-¿Qué le impulsó a participar en el congreso?
-Además de que me venía perfecto para ver a la familia, decidí presentar un estudio. Mi programa de residencia es de siete años y al final del cuarto, hace ocho meses, inicié una investigación recogiendo datos sobre operaciones de drenaje ventricular y monitorización de presión cerebral. Recogí más de cien casos, datos sobre sus complicaciones, cómo se manejan, qué factores están más relacionados? Además, me interesaba venir porque han traído a ponentes muy buenos en tumores cerebrales, que es la parte que más me interesaba.
-¿Percibe muchas diferencias entre el sistema español y el norteamericano?
-Tecnológicamente y lo que hacemos a nivel asistencial y quirúrgico es similar. Lo único distinto es la forma de trabajo. Hacemos más casos. En España se trabaja menos horas y por tanto se ven menos pacientes, allí se opera seguido, no hay cancelaciones. Claro que allí no hay casi medicina pública.
-¿Y listas de espera?
-Siempre hay un poco. La gente espera magia de la medicina de USA, y no es así. Si pides cita con el especialista, vas a tener que esperar y además no todo el mundo tiene acceso a la sanidad. Ahora se prepara un cambio de modelo, pero es una pequeña transformación, no será un sistema completamente público. Aún hay mucho que andar.
-Hay quien habla de los «milagros» de Houston.
-La calidad asistencial es similar en España. Quizá allí vemos más agresiones, más traumatismos y se es más intervencionista. Depende de los centros, pero desde luego en tecnología y conocimientos es igual la medicina americana y la española.
-¿Y los centros de referencia para casos complejos?
-Es cierto que en USA hay centros que se dedican solo a un tipo de cirugía o terapia, son centros ultraespecializados, pero lo mismo ocurre aquí, algunas ciudades se dedican más a unos casos y otras a otros. Los centros de referencia los hay en USA, Canadá, Suiza? no es propio de un país, es que un equipo se ha dedicado más a esa superespecialidad, y son más habituales en USA.