Personajes coruñeses | Severiano Martínez Anido
11 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Aunque nació en Ferrol, Severiano Martínez Anido siempre se consideró muy coruñés y, de hecho, el Ayuntamiento de A Coruña le nombró hijo adoptivo. A pesar de la fama de severo que tuvo, fruto de su actuación en la Barcelona de los años diez, Martínez Anido era una persona bastante comprensiva, además de austera y honesta. Había nacido el 21 de mayo de 1862 e ingresó en la Academia de Infantería de Toledo, alcanzando en 1884 el grado de alférez. Intervino en las campañas de África y Filipinas, ascendiendo a capitán por méritos de guerra. Carrera política Trasladado a la Península, en 1909 ya era teniente coronel, solicitando seguidamente la marcha a Marruecos, en donde ascenderá a coronel también por méritos de guerra. En 1912 fue nombrado director de la Academia de Infantería. Ocupando dicho cargo ascendió a general. En 1914 retornó a África, tomando parte en las campañas que allí se estaban desarrollando. En 1917 comenzó su carrera política, siendo nombrado gobernador civil de Barcelona con la misión de acabar con el bandolerismo de origen anarquista, lo cual logró con una actuación severa y que daría origen a la citada leyenda en su contra. Retiro y emigración Al iniciarse la dictadura de Primo de Rivera, éste le encomendó el Ministerio de la Gobernación, manteniéndose como ministro hasta el fin del directorio, en enero del año 1930. Posteriormente, Severiano Martínez Anido se retiró a Galicia a una finca y por razones de edad pasó a la situación de primera reserva con el grado de teniente general. Tras la llegada de la Segunda República y la revisión de responsabilidades durante el anterior régimen, fue expulsado del Ejército. Perdió la pensión militar y Severiano Martínez tuvo que recurrir a la realización de trabajos manuales (especialmente la pintura de abanicos y postales) para sobrevivir. Ante la hostilidad que se le manifestaba, emigró al extranjero. Al acceder Gil Robles al Ministerio de la Guerra en el Gobierno presidido por Lerroux, se le reconocieron nuevamente sus derechos. Sin embargo, el triunfo del Frente Popular le hizo salir de España nuevamente. Orden Público Cuando se produjo, en julio de 1936, el alzamiento contra la República, Martínez Anido se puso a las órdenes de Franco, quien en su primer gobierno, de finales de enero de 1938, le nombró ministro de Orden Público. Precisamente fue en este cargo en el que falleció el 24 de diciembre de 1938. Antes de ser ministro, Severiano Martínez había sido presidente del Patronato Antituberculoso. Su hijo Ramiro echaría raíces en A Coruña, donde fue durante muchos años jefe de programación de Radio Nacional de España. En la guerra civil del 36, además, intercedió cerca de su padre por personas de ideología izquierdista que se vieron en situación apurada. Tal fue el caso de Hipólito Suárez, padre de Adolfo, futuro presidente del Gobierno.