Hay un hombre detenido vinculado con el narcopiso de la calle Vizcaya. El operativo se desarrolló de manera simultánea en pisos vinculados con la venta de droga a pequeña escala en Os Mallos, Agra do Orzán y en Meicende
11 mar 2026 . Actualizado a las 13:29 h.La mañana del miércoles transcurría tranquila en el barrio de Os Mallos hasta que un amplio despliegue policial en la calle Vizcaya sorprendió a vecinos y comerciantes de la zona. Varias patrullas de la Policía Nacional, con presencia incluso de agentes de la Científica, de la unidad canina y también de la Local, se desplazaron sobre las 9 de la mañana hasta el número 58 de la vía, donde la presencia de un narcopiso lleva tiempo alterando el día a día en el barrio.
Fuentes policiales indican que se trata de un operativo a cargo de la Brigada Central de Estupefacientes (Udyco) y que se practicó un registro en el inmueble vinculado con el tráfico de drogas. No fue el único punto de la ciudad en el que se desarrolló el operativo. También se realizaron registros de manera simultánea en al menos otros dos inmuebles más, uno ubicado en la calle Alcalde Lens, en el barrio del Agra do Orzán, y otro en Meicende, en Arteixo.
Con este operativo, la Policía Nacional intenta asestar un golpe definitivo al tráfico de drogas a pequeña escala en A Coruña y restaurar el orden en dos de los barrios con mayor densidad de población de la ciudad. El trasiego de agentes entrando y saliendo de los inmuebles fue constante y los registros han provocando un importante revuelo vecinal.
Por el momento, hay una persona detenida en el piso de la calle Vizcaya, pero no ha trascendido si se han practicado más arrestos ni si se ha intervenido droga. Además, no se descarta que a lo largo de la jornada se practiquen más registros en otros puntos de la ciudad. El detenido bajó esposado, tapado por una capucha y los agentes lo introdujeron en un vehículo para trasladarlo a dependencias policiales mientras familiares proferían gritos de apoyo y amenazas contra los profesionales de los medios de información desplazados al lugar.
«Es un problema que viene de largo, igual veinte años o así. La policía viene de vez en cuando, hacen una visita y se marchan, pero es complicado echarlos de ahí porque no son inquilinos, son los propietarios del piso», comentó una vecina en el programa Voces de A Coruña, de Radio Voz. «Hay siempre gente entrando y saliendo, unos vienen de una manera y otros de otra e incluso hay quienes se drogan en el portal. Los follones son constantes y los vecinos se han manifestado varias veces, pero hasta el momento no han conseguido nada», añadió.
Pasadas las 11 de la mañana, el registro en este punto se dio por concluido, los agentes se retiraron, y la normalidad se instaló de nuevo en el barrio. Queda todavía en el aire la incertidumbre de si este será un golpe definitivo que acabará con el narcopiso o simplemente una intervención más de la policía que, sin embargo, no consiga atajar el problema de raíz.
Pisos bajo vigilancia policial
El operativo supone la culminación de un calvario vecinal, sobre todo en el caso del narcopiso de la calle Vizcaya, que ya cargaba con un historial negro desde el 2022, cuando fue escenario de un macabro asesinato. Sin embargo, la tensión alcanzó su punto de ebullición en el verano del 2024. En aquel entonces, los residentes de la zona, hartos de vivir en un «infierno» cotidiano, protagonizaron hasta tres concentraciones consecutivas al grito de «así no se puede vivir».
Denunciaban un trasiego constante de toxicómanos, peleas en el portal, suciedad extrema y una total inseguridad que impedía a los niños jugar en la calle o a los mayores salir de sus casas con tranquilidad. El malestar era tal que los vecinos llegaron a declarar que no pararían hasta que el narcopiso fuera clausurado, una promesa que hoy, dos años después, parece haberse materializado con la intervención de las fuerzas de seguridad.
De forma paralela, la lucha antidroga actuó este miércoles también sobre el bajo okupado de la calle Alcalde Lens, otro punto negro que ha mantenido en vilo al barrio del Agra do Orzán. Vecinos de la zona denunciaron que incluso un joven que había adquirido heroína allí murió de una sobredosis a finales de diciembre del año pasado. Los comerciantes de la zona aseguran que las discusiones son constantes, sobre todo, las vinculadas con las deudas por la compra de droga.