Por la mañana me acerqué hasta María Pita. La verdad es que los políticos no son seres demasiado glamurosos, pero ver de cerca a Aznar y a todos sus ministros tiene cierto encanto. Tras pasar unas horas rodeado de colegas de profesión, policías, guardaespaldas y otros vigilantes varios, salí de la plaza un tanto hipnotizado. Gracias a Dios que el viernes escondía una sorpresa de tez morena. Tiene un carácter firme. En unos minutos me contó tantas cosas que parece imposible encontrar un hueco vacío en sus 22 añitos. Se llama Sanaá Rehane y es de Casablanca. ¡Qué maravilla haber nacido en la ciudad de la película! La primera pregunta es obligada ¿Qué hace una chica como tú en un sitio lluvioso como éste? ¿No habrás venido al Consejo de Ministros? «No, llevo tres años en A Coruña y estudio Arquitectura», afirma con un castellano perfecto. «Se me dan muy bien los idiomas. También hablo árabe, inglés, francés, un poco de alemán y entiendo el gallego», comenta con seguridad. Ahora es ella la que me hipnotiza. Menuda vida A los 14 años salió de su casa, que está muy cerca de la del deportivista Naybet , con dirección a París -siempre nos quedará-, donde cursó bachillerato. Su siguiente destino fue Amsterdam. Durante tres años trabajó como modelo en una agencia. Su espectacular imagen apareció en catálogos de moda. Después, el examen de selectividad en Málaga. Esta chica no para. «Me costó mucho aprobar porque apenas conocía el idioma», relata como si nada. Un currículum aceptado por la Universidad la trajo a A Coruña. Extraña combinación Es musulmana convencida y practica surf. Algo está cambiando en Marruecos. Quiere centrarse en sus estudios, pero también hará sus pinitos en el mundo de la imagen. El 2003 puede ser su año. Recuerda la crisis del islote. «Para ella, un chuletón con mucho perejil», decían sus amigos. Sí, ya sé que todavía falta mucho para carnaval. Por cierto, lo de Sanaá no es disfraz, es así de guapa y morena. Lo que sucede es que, con motivo de la comida benéfica que la comparsa Monte Alto a Cien y la Sociedad Deportiva Marte celebraron en la Cocina Económica, pude hablar con Paco Rico , uno de los adalides del antroido coruñés. Falta poco más de un mes para las fiestas y ya tienen ultimadas las letras de los ferretes . Habrá referencias al chapapote -imagínense que lo hubiesen estrenado ayer en María Pita- a las salidas del armario y a las terrazas de la plaza en las que ayer comencé el día.