La ruina que mantuvo 15 meses cerrada una calle de A Coruña se convertirá en 10 viviendas

David García A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

Estado actual en el que se encuentra el número 8 de la calle Santa Lucía
Estado actual en el que se encuentra el número 8 de la calle Santa Lucía Marcos Míguez

Existe un proyecto básico para la rehabilitación y ampliación del número 8 de Santa Lucía. Conservará la fachada original con galerías y alicatado

17 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El 18 de octubre del 2021 se produjeron unos desprendimientos en el número 8 de la calle Santa Lucía, un inmueble que acumulaba decenios de abandono sin que los titulares pusiesen remedio. Los bomberos y la Policía Local actuaron para asegurar la zona en lo que podía ser un suceso de poca entidad como muchos otros, sobre todo en edificaciones en un estado similar. Sin embargo, la mala salud de los restos de la construcción llevaron a los servicios de emergencia a cerrar la acera contigua y la carretera, una situación que se prolongó durante 15 meses hasta que se completaron los trabajos de derribo de las partes que suponían un riesgo. La obra la ejecutó el Ayuntamiento de forma subsidiaria y ahora, tres años después de que se reabriese la calle, hay un proyecto básico para rehabilitarlo y crear 10 viviendas.

El edificio, o lo que quedaba de él, salió a subasta judicial por un valor de 738.777,39 euros y la nueva propiedad empezó el año pasado con la tramitación para desarrollar este plan, que todavía está en fase de estudio.

El proyecto se encargará de rehabilitar, reestructurar y ampliar la estructura original, que crecerá en dos plantas y tendrá un sótano, que se utilizará principalmente para albergar trasteros. Luego se dividirá en planta baja y cinco alturas, con dos viviendas en cada una hasta un total de 10, ya que las dos últimas serán en formato dúplex. Mientras la cuarta planta dará continuidad a la galería de la fachada, la más alta será bajo cubierta y retraída para conservar la armonía con el entorno.

El edificio se encuentra situado en el trazado del Camino Inglés a su paso por la ciudad, de ahí que la actuación requiera de un mayor detalle que en otros puntos de la ciudad. En la parte trasera existe un patio, que en parte será aprovechado como zona común ajardinada. 

El frente

Las galerías con las que se diseñó originalmente este inmueble en 1908 son objeto de protección como se recoge en el planeamiento general, aunque ya no existen entre los restos que quedan en pie, de ahí que una de las condiciones principales sea el respeto a la fachada original.

Esto también fue importante a la hora de rehabilitar y ampliar en los últimos años algunos de los edificios con los que comparte acera. Así, las galerías, miradores y balcones primigenios se conservarán en esta actuación, con su adecuación en los casos en que todavía están presentes, y su recuperación en las zonas en donde desaparecieron.

Las galerías regresarán a la segunda y tercera plantas, tal y como ocurría antiguamente, y se ampliarán a la cuarta. Otros elementos que se recuperarán serán los azulejos blancos de las fachadas de la primera y parte de la segunda planta, que replicarán las dimensiones y acabados del diseño original.

La presencia del Camino Inglés obliga a que la fachada delantera mantenga el estilo y elementos con los que se creó, mientras que para la trasera se plantea una solución diferente al no verse afectada por esta cuestión.

La idea consiste en aprovechar la composición original con el zinc como protagonista y con un tono claro como elemento predominante. Además, se apuesta por una composición con ventanas con huecos o vanos alargados verticalmente. 

Plan de ruinas

Justo cuando se reabrió la calle Santa Lucía tras acabar con el derribo de los elementos inseguros del número 8, el gobierno local hizo público el plan municipal de ruinas, en el que incluyó otros siete inmuebles y un solar.

Esta iniciativa sirvió para reactivar proyectos en la mayoría de ellos, centrados en la rehabilitación de las estructuras ruinosas. Mientras, un caso llamativo es el del número 3 de la calle Damas, en plena Ciudad Vieja. Este inmueble, que durante lustros fue objeto de quejas vecinales por la presencia de insectos, aves y residuos, fue el primero en salir a subasta pública después de agotar la vía administrativa para que los titulares remediasen su estado.

El mes pasado se conoció que cuatro particulares ganaron la puja tras realizar una oferta de 141.321 euros. El adjudicatario asumirá la titularidad del inmueble y, en primer lugar, tendrá que ejecutar trabajos para asegurar la estructura y evitar que cause posibles daños en la vía pública.

Además, desde la firma de la compra tendrá tres meses de plazo para presentar un proyecto de reforma para el edificio. Los pliegos establecen también un plazo de nueve meses para que la nueva propiedad comience las obras de rehabilitación.