Erundina cumplió 100 años y se empeñó en comer fuera

A CORUÑA

M. M.

Durante años regentó con su marido Casa Sindo, en A Gramela, y ayer celebró con la familia su siglo de vida en el restaurante El Pantano de Cecebre

17 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Ella quiso celebrar su cumpleaños a lo grande. La intentaron convencer de organizar una comida en la casa de Bergondo en la que vive con su hija, pero no hubo manera. «Le dijimos que el tiempo está como está, que no para de llover, pero quería ir a un restaurante», comenta Mari Carmen, la otra hija. Cuando se cumplen 100 años uno hace lo que le pide el cuerpo. Y a Erundina Amado García su cuerpo de un siglo le pidió reunirse con los más cercanos en El Pantano. Nació el 16 de febrero de 1926 en la parroquia de Torres, en el ayuntamiento de Vilarmaior. Trabajó en el campo y emigró a Alemania con su marido, aunque no estuvieron mucho tiempo en tierras germanas. Ya de regreso, se asentaron en A Coruña y abrieron un bar en la calle Vila de Cee, al lado de A Gramela. Le pusieron Casa Sindo por su marido, Gumersindo Martínez, ya fallecido. Tuvieron tres hijas, aunque una murió siendo una niña.

Erundina tiene cinco nietos y seis bisnietos. Vive en la casa de su hija Fina en Bergondo, al igual que su hermano Pedro, que tiene 87 años y es suscriptor de La Voz. Leen el periódico cada mañana, aunque Erundina hace poco que dejó de practicar con el Sudoku. Para todos, y en especial para la gente mayor, este invierno de récord de precipitaciones está siendo un infierno. A esta centenaria le encanta salir de casa, pero las continuas borrascas no se lo ponen fácil. Ayer también llovió, pero se empeñó en comer fuera y lo logró.