ourense | Los personajes populares son dignificados a través de las esculturas, hoy necesitadas de restauración, del afilador y del paragüero. Ambas piezas, obra de Antonio Faílde, se situaban inicialmente en los jardines de la estación del ferrocarril, que se inauguró en el barrio de San Francisco en el año 1957.
Al mismo tiempo, el homenaje a las personas distinguidas de la ciudad se complementa con la realización de un modesto busto en honor a Vicente Risco y con la erección de un sencillo monolito-menhir, que recuerda a Florentino Cuevillas en la parroquia de Velle, en 1968. La pieza homenaje a Risco es obra de José Liste Naveira, y desde el año 1964 se alza al lado de la antigua Escuela Normal de maestros. El busto rememora al intelectual gallego del siglo XX, miembro de la Xeración Nós. La suya es una de las figuras más importantes y complejas de la historia de la literatura gallega. Su monumento se complementa con el que se alza en honor al padre de la arqueología científica gallega. Una figura que también formó parte de la Xeración Nós. A todos ellos, Florentino Cuevillas, Risco y Otero Pedrayo, les unía una gran amistad.