La Facultad de Ciencias implanta el modelo anglosajón de tutorías

La Voz M. V. | OURENSE

CIENCIA

PILI PROL

Los estudiantes tendrán una atención individualizada por parte de los profesores El cambio intenta que los alumnos no tengan que recurrir a clases particulares para aprobar

09 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La Facultad de Ciencias del campus de Ourense se ha propuesto que sus alumnos no tengan que acudir a clases particulares para aprobar el curso. Se acabó aquello de que el profesor y el alumno se conozcan solo en las revisiones de los exámenes. Aprovechando el tirón del fenómeno globalización, los responsables de este centro han decidido hacer suyo el modelo anglosajón de tutorías y evitar, por todos los medios, el fracaso universitario. Para ello pondrán en marcha desde el próximo curso un sistema pionero en la Universidad ourensana y gallega. Se trata de que el profesor aumente sus funciones y pase a ser el tutor del alumno y, casi casi, su sombra. «Si el estudiante tiene algún problema tendrá siempre un referente al que pueda dirigirse, el mismo durante todos los cursos, con lo que se consigue una atención individualizada y una mejor capacidad de captar las demandas y necesidades de los alumnos», afirma el decano de la facultad, Juan Carlos Mejuto, quien pone de manifiesto la importancia de la figura del tutor como mediador entre el estudiante y el docente. Estímulo La iniciativa, que se implantará como proyecto piloto para los 25 alumnos de Ciencias -llegará al resto de titulaciones de la facultad en caso de que resulte satisfactoria- supondrá, según sus promotores, un revulsivo y un estímulo para los estudiantes. «El tutor será un contacto para ver y solucionar los problemas en las aulas. Además, servirá como aliciente para los estudiantes a los que se animará a aprovechar las horas de tutoría que usualmente no aprovechan porque se apuntan a clases particulares para suplir sus carencias», comenta Mejuto. No en vano todos los docentes no sólo de esta sino de todas las facultades del campus tienen asignadas unas horas de atención específica a los estudiantes, por las cuales reciben además una remuneración económica, con lo que la iniciativa busca también la amortización de un dinero que, a día de hoy, parece que no repercute en la implicación en el día a día de los estudiantes. Con el nuevo método, muy extendido al parecer en las universidades inglesas, desde el primer día en el que ingrese en la Universidad hasta que finalice sus estudios, el universitario ourensano contará con una persona, la misma durante todos los cursos, a la que podrá consultar todos sus problemas y que ejercerá como su profesor en las horas extra académicas. La iniciativa forma parte de un programa de mejoras que se está llevando a cabo dentro de la Facultad de Ciencias y que tiene como fin último la evaluación externa, un proceso en el que se están integrando varios centros y que tiene, como fin último, el reconocimiento y la atracción a la provincia de nuevos alumnos.