El artefacto de exploración del Sistema Solar será aplastado por la enorme presión atmosférica de Júpiter La sonda Galileo, uno de los instrumentos más valiosos de la exploración espacial, ha sido condenada a morir aplastada por la enorme presión atmosférica del planeta Júpiter. Pero la ejecución de la pequeña nave, que desde hace cinco años gira en órbita del mayor planeta del sistema solar, se demorará hasta el 2003. La sonda realizará, durante los dos años que le quedan de vida, observaciones de las 28 lunas del planeta y de sus misteriosos anillos Después morirá en acto de servicio a la ciencia.
16 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La Nasa a concedido una tercera prórroga de vida a la sonda espacial Galileo, pero al mismo tiempo ha firmado la sentencia de muerte para el 2003 de una la nave exploradora del Sistema Solar, que fue lanzada en octubre de 1989 desde el transbordador Atlantis. «Estamos orgullosos de este caballo de batalla. Ha funcionado tan bien que le podemos pedir que siga sirviendo a la ciencia un poco más», dijo Jay Bergstralh, director adjunto del programa de exploración de la Nasa. La Galileo debe realizar cinco exploraciones más de las lunas de Júpiter antes de que la enorme fuerza de gravedad del planeta la arrastre y la destruya en su densa atmósfera. Crucero por las lunas De acuerdo con los planes para la última misión de Galileo, la sonda pasará el 25 de mayo a 100 kilómetros de la luna Calisto, el segundo mayor de los 28 satélites de Júpiter. Luego fotografiará las regiones polares de Io, una luna volcánica, medirá sus fuerzas magnéticas y estudiará las partículas que la rodean.