Calificaciones (I)

Carlos Melchor DESDE LA GRADA

DEPORTES

01 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Con los niños en casa con el curso finalizado y los boletines de notas en la mano, toca hacer repaso del rendimiento de los jugadores rojiblancos en la pasada temporada. A diferencia de la escuela, en donde se utilizan criterios de evaluación lo más objetivos y tangibles posibles para valorar al alumnado con justicia, en el futbol existen tantas opiniones como observadores. Y como sobre gustos no hay nada escrito, las siguientes calificaciones no son más que un juicio personal del que esto escribe, sin pretensión alguna de sentar cátedra ni convertir en dogma meras apreciaciones. En la portería, con ambos cancerberos renovados, José Juan se ha erigido en inesperado referente de la afición. Héroe de perfil bajo, muchas de sus actuaciones han sido clave para conseguir puntos fundamentales para la permanencia. Notable muy alto para el vigués. En cuanto a Dani Mallo, quedó excesivamente marcado por el 6-0 encajado en Girona. Gran profesional, sobrio y cumplidor, protagonizó una temporada de luces y sombras, con una segunda mitad de la misma claramente negativa. Aprobado raspado. Respecto a la defensa, pocas alternativas a los cuatro fijos de Setién. Manu como siempre rayó a alto nivel, quizás incorporándose al ataque menos que otros años. Notable bien merecido para el eterno capitán. En el otro lateral, David de Coz no fue el de la temporada pasada. Reconociendo el empaque que le da a la defensa, no se hace acreedor más que de un bien a secas por la experiencia que aporta. Levanta dudas respecto a su condición física, uno de sus puntos fuertes. La posición de central, sin duda la más discutida por la grada, requeriría de un análisis más amplio del que permite estas líneas. Con una pareja como Víctor Marco y Pavón que han jugado más de 30 partidos cada uno, muy mal no lo deben haber hecho para que el entrenador confíe tanto en ellos. Conocen perfectamente los automatismos que les pide Setién y saben sacar adecuadamente el balón jugado desde atrás. Los fallos de Pavón, más por llamativos que por numerosos, lo condenan a ojos de muchos. Ambos merecen un aprobado muy amplio. En cuanto al comodín Víctor Díaz, no aprovechó la oportunidad de la titularidad del tramo final. Intermitente en su rendimiento, encadenó actuaciones memorables como ante el Barcelona B, con otras en las que pasó totalmente inadvertido. Jorge, David Prieto y antes Tena, jugando entre poco y nada, cumplieron sin más alardes que los justos.