PASABA POR AQUÍ
16 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.A ESTE ritmo, para cuando construyan el parador, ya nadie se acordará de él. Parece que en la Costa da Morte la cosa pública va a un ritmo inusualmente lento. El parador de Muxía es un ejemplo. Pero los ejemplos ya se conocen: autovía, puertos y un largo etcétera de esas cosas que se prometen y que sí, se acaban cumpliendo, pero diez o veinte años más tarde, lo que está bien para nuestros hijos y nietos. En la zona ya estamos acostumbrados a ese ritmo, pero de vez en cuando hay cosas que cantan. Todos los que pasaron por Coristanco en los últimos meses se sorprendieron de lo mismo: la rapidez con la que una empresa levantaba un centro comercial. Esa eficacia sirve para darse cuenta de la ineficacia de las Administraciones. No es normal que una casa da cultura tarde diez años en acabarse. A veces parece que se le toma el pelo a los ciudadanos.