Los regidores de la comarca han oficiado más de 200 enlaces, de los que las tres cuartas partes corresponden a Carballo y Coristanco Desde el año 1995, los alcaldes y los concejales en los que se haya delegado esta facultad pueden casar. En este tiempo se han celebrado más de 200 bodas civiles en los municipios de la zona, con un reparto que es de todo menos homogéneo. Carballo es la estrella casadera, con un centenar, y por el salón de plenos de Coristanco han pasado casi cincuenta parejas. Por el contrario, en los municipios de Soneira y Fisterra, o hay menos enlaces o todos pasan por la tradicional vicaría o el juzgado. En Corcubión y Fisterra, por ejemplo, sus regidores ni siquiera se han estrenado, y la media del resto casi no pasa de una boda.
28 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Todas las bodas civiles de Coristanco, y ya van 47, han sido oficiadas por el alcalde, Antonio Pensado. La última, el domingo. Fue la que más emocionó al regidor, pues el novio es el número 14 del PP local, César Carnero. El padre del joven había sido concejal, y todo quedó en familia. Pensado dice que con tantas bodas ya le ha cogido el gusto y que le encanta hacer «de cura, alcalde e disfrutar da festa». De hecho, el domingo acompañó a los esposados en el banquete, al que asistieron 150 personas. En Laxe, su alcalde, Antón Carracedo, sólo presidió dos bodas. Y si los novios no son románticos él se encarga de conmover sus corazones y ofrece a los desposados una poesía. El regidor de A Laracha, José Manuel López, también se ha estrenado, pero sólo una vez y con una pareja que llegó para quedarse a vivir. En cuanto a Ponteceso, el primero en el oficio fue el segundo teniente de alcalde, José Pose Facal. El titular, José Luis Fondo, hizo de cura en las seis siguientes ocasiones. Recuerda la más bonita: «En lo alto del Monte Blanco se casaron una catalana de padres pontecesáns y un nórdico. Los amigos tocaron violines y flauta e iniciaron un rito del país del novio». Ramón Varela Rey, regidor de Malpica, celebró doce bodas, una a una ex-alumna y a uno de sus mejores amigos. En Cerceda, José García Liñares ha oído doce veces el «sí quiero»; en Cabana, en ocho ocasiones; y en Dumbría, José Manuel Pequeño sólo una, pero tiene el mirador de Ézaro reservado para otra. Alejandro Rodríguez casó a dos parejas en Vimianzo -una de ellas, la secretaria-, las mismas que Bautista Santos en Camariñas. Alberto Blanco lo hizo una vez en Muxía (como en Zas) y el edil Bautista Pose se estrenará en dos semanas. Finalmente, en Cee se han celebrado cinco en el Ayuntamiento. En tres de ellas el maestro de ceremonias fue Manuel Lamela -quien incluso da consejos a los novios con humor-, dos como alcalde y una como concejal. El regidor, Antonio Domíguez, se estrenó hace poco. Y la edil Amancia Trillo casó a una pareja de conocidos.