«Es un reto volver a crear entornos de contacto humano»

Patricia Blanco
P. Blanco CARBALLO / LA VOZ

CABANA DE BERGANTIÑOS

Cáritas de Cesullas, Canduas y Borneiro reunió a 250 personas en su 18.ª Comida Solidaria

01 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Numerosas personas respondieron a la llamada de Cáritas de Cesullas, Canduas y Borneiro (Cabana). Lo hicieron, de hecho, desde muy temprano, agotando en apenas unos días el aforo máximo de la 18.ª Comida Solidaria de la entidad, celebrada ayer en el restaurante A Lagoa de Vimianzo: 250 personas.

María Isabel Pose, tesorera, explicaba antes del inicio del xantar la satisfacción por ese apoyo, que también extiende a todos los comercios de Cabana, Ponteceso, Baio y entorno que han donado regalos para sortear mediante rifas: ¡reunieron 239! Recaudan fondos para ayudar a los más desfavorecidos, aquí y donde se necesite, y continúan además con el reparto mensual de alimentos, al que suman ahora en Navidad unas cestas más especiales. «E hai que engadir toda esa xente que non puido vir á comida, pero que quixo dar o seu donativo», dice Pose. En unas horas harán el recuento.

BASILIO BELLO

En A Lagoa de Vimianzo estaban ayer, entre otros, los párrocos de Vimianzo —Daniel Turnes— y Cesullas —Liller Alexander Carrillo—. También el regidor cabanés, José Muíño, y el edil Carlos Allo, así como representantes de Cáritas de Vimianzo, Laxe y Baio e incluso de la junta local de la AECC de A Laracha. Todos los presentes escucharon al inicio unas sentidas palabras de Pilar Farjas, directora de Cáritas Diocesana de Santiago. Tras resaltar «el primero de los aspectos más relevantes de la acción de Cáritas», esto es, «estar presentes allí donde están las personas que nos necesitan, al lado de los problemas», incidió en un asunto que preocupa, y bastante.

Lo acredita el informe Foessa, estudio socioeconómico y de exclusión social, que en breve dará a conocer sus últimos datos. «Uno de los factores asociados en este momento a la exclusión es la soledad no deseada, la falta de vínculos personales, especialmente en mayores de entornos rurales, pero también en familias inmigrantes y, curiosamente, en jóvenes y adolescentes que no encuentran un entorno de inserción», avanzó Farjas. En ese sentido, puso en valor encuentros como el de ayer, más allá de la vital ayuda a nivel económico: «Celebrar, juntarse, crear lazos, conocernos, facilitar redes... Cáritas tiene que trabajar con interés para reforzar las actividades comunitarias. Es un reto volver a crear entornos de contacto humano».