La Dirección Xeral de Patrimonio adjudicó las obras de reparación del puente de Pontedona, que resultó gravemente dañado tras las riadas del invierno pasado. A principios de abril uno de los pilares apareció roto y dos de las losas que permitían el paso sobre el río Anllóns habían caído, con el peligro que ello conllevaba. Los trabajos se centrarán en garantizar que los pilares no se vendrán abajo con las crecidas. En la zona baja del puente no serán labores definitivas, que se dejarán para el verano, cuando baje el nivel de las aguas. Al parecer, los técnicos han recomendado el uso de hormigón gunitado para fijar las piedras y el barro que compone la base del puente. Esta es la parte más importante del proyecto, puesto que los daños sufridos por uno de los pilares fueron la causa de la caída de las losas. La obra lleva un importante retraso y aunque está contratada todavía no tiene fecha de inicio. El director xeral de Patrimonio de la Xunta, José Manuel Rey Pichel, solo tardó seis días en presentarse en Pontedona desde que se enteró de los daños que sufrió el puente, que era uno de los paseos favoritos de Pondal y que aparece en alguno de sus versos. Tramitación En agosto, el día 9, se hizo efectivo el convenio que firmaron Patrimonio y los concellos de Coristanco y Ponteceso, a los que corresponde el puente. Para entonces el proyecto había obtenido el informe positivo que es imprescindible para la realización de una obra de estas características. En septiembre, en la Dirección Xeral de Patrimonio ya estaban, teóricamente, en disposición de «determinar a resolución de contratación da obra», según aseguró el propio Rey Pichel a finales de agosto. El plazo de ejecución de los trabajos es de unos tres meses, aunque debido a que la obra comenzará mucho más tarde de lo previsto es probable que las labores se prolonguen en el tiempo. El motivo de esta situación es que la ejecución del arreglo dependerá mucho del caudal que lleve el río Anllóns, que suele crecer notablemente durante el invierno.