La Costa da Morte también quiere levantar la Copa del Mundo. Los más futboleros de la zona ya están calentando motores para el partido de mañana y los más supersticiosos han comenzado a celebrar el título tras el dictamen del pulpo Paul, que ayer pronóstico la victoria de España sobre Holanda.
Pese a la falta de iniciativas públicas, los vecinos de la zona se han olvidado de la crisis por unos días y no han escatimado esfuerzos para alentar a la selección en el partido más importante de su historia.
Las calles de la capital de Bergantiños ya llevan días teñidas de rojo y amarillo, pero en las últimas horas ha aumentado el número de balcones en los que se puede ver la bandera española.
A las diferentes iniciativas de los hosteleros de la zona, que regalan diversos obsequios a sus clientes con el fin de crear el ambiente idóneo para la final, se les suman las espontáneas muestras de apoyo de los ciudadanos de a pie.
En la calle Compostela, tras haber pintado la bandera de España en un muro al comienzo del Mundial, los vecinos colocarán banderas a lo largo de toda la vía. Además, tienen previsto lanzar bombas de palenque para crear un ambiente a la altura de las grandes ocasiones.
En el resto de municipios de la comarca, son muchos los vecinos que están organizando diferentes actividades con la vista puesta en el partido que se disputará mañana por la tarde.
Pocas iniciativas públicas
Los concellos de Vimianzo y Malpica son los únicos que han confirmado la instalación de pantallas para seguir el encuentro. El alcalde vimiancés, Alejandro Rodríguez, anunció ayer que se instalará una estructura gigante en la Praza do Concello y llamó a todos sus convecinos a sumarse a la fiesta: «Espero que acudan para animar á selección, nesta cita histórica», dijo.
El Concello de Malpica también anunció, a través de su alcalde, José Ramón Varela, que el centro cívico de la localidad albergará una gran pantalla para seguir la final.