Internet a baja velocidad

CARBALLO

El Plan E sirvió en Corcubión para instalar una red wifi en el casco urbano y embellecer la localidad con ajardinamientos y barandillas

29 oct 2009 . Actualizado a las 10:38 h.

Los fondos del Plan E se repartieron entre los distintos municipios atendiendo a criterios de población. Con ese método, los poco más de 1.800 habitantes de Corcubión significaron un pellizco escaso en comparación con la mayoría de los ayuntamientos de la comarca.

A las arcas corcubionesas llegaron 333.000 euros, una cantidad que el gobierno local decidió invertir, en su mayor parte, en nuevas tecnologías. Cerca de 100.000 euros fue la factura que una empresa especializada en nuevas tecnologías pasó al Ayuntamiento por la instalación de una veintena de antenas y repetidores de señal por todo el casco urbano y por la puesta en marcha de un sistema para llevar la Red, por wifi, a todo el municipio.

La obra se terminó hace poco más de un mes. Desde entonces Corcubión es un ayuntamiento con cobertura de Internet, eso sí, a muy baja velocidad. Cuatro ADSL domésticos son los que suministran el ancho de banda para todos los vecinos. En los momentos de mayor uso de la Red resulta tedioso abrir una página web con ese sistema. No es una alternativa al ADSL de las empresas de telefonía, pero al menos quien desee, en la calle, enchufarse a Internet, puede hacerlo si dispone de algo de tiempo.

Fue la principal inversión del FEIL, pero no la única. Cerca de 90.000 euros se dedicaron a mejorar la estética de varias zonas verdes del casco urbano. El entorno de la iglesia de San Marcos se vio reformado, también las jardineras de la plaza de San Marcos, las de Agra da Ribeira y las situadas frente al Ayuntamiento, una zona que necesitaba una siega.

Asfaltado y hormigonado

A esa operación cosmética se sumó una tercera inversión en seguridad en aceras y paseo marítimo, es decir, en adquisición e instalación de barandilla. Costaron cerca de 70.000 euros y se instalaron en la zona de Quenxe, en algún tramo del paseo marítimo y en la avenida Rosalía de Castro.

Además, explica el alcalde, Francisco Javier Lema, se destinaron otros 40.000 euros a asfaltado y hormigonado de varias vías, una de ellas, la de la subida al cuartel de la Guardia Civil, en asfalto, la otra, en hormigón, en la salida de Corcubión hacia Quenxe.

El regidor asegura que las obras puestas en marcha eran necesarias. Sin fondos municipales para arreglar los jardines, había que sacar dinero de algún lado, cuenta Lema, para adecentar las zonas verdes en un municipio turístico. Y lo mismo con las barandillas y los accesos. «Ojalá pudiéramos arreglar más», dice el regidor.

En cuanto al wifi, el alcalde considera que se trata de una buena iniciativa para Corcubión y que todavía está en fase de pruebas y es susceptible de mejoras.

Sí lamenta el regidor que los fondos no se pudieran dedicar a más cosas. Cuenta que no hubo tiempo para presentar otros proyectos y que, en todo caso, las bases no permitían dedicarlos a compras de terrenos -para un posible cementerio, por ejemplo- y que fue imposible destinarlos al centro de día porque por entonces la fundación que rige el edificio en el que se va a hacer no tenía la documentación al día.

Desde la oposición ven las cosas de otra manera. El vocal del BNG, Oscar Insua, recuerda que las obras «decidiunas o alcalde unilateralmente» y lo acusa de no destinar los fondos a crear empleos -el alcalde asegura que al menos no se destruyeron puestos de trabajo, otro de los objetivos del plan-, también cree que se hicieron obras innecesarias, como el wifi, que no creó ningún empleo y que ofrece una conexión de mala calidad. «Foi un despilfarro», dice Insua, quien lamenta especialmente que no se hubiesen creado más puestos de trabajo.

Por su parte, la vocal del PP, Gema Freire, se suma a las críticas por la escasa creación de empleo y considera además de la wifi «será una sangría para Corcubión» por los gastos de mantenimiento. Cree, además, que con los recursos municipales en cuanto la red inalámbrica se estropee resultará imposible pagar una reparación. «No teníamos ni para pipas y fuimos a comprar melones», dice.

El FEIL estuvo en la localidad detrás de uno de los últimos grandes enfrentamientos entre gobierno local y oposición. BNG y PP reprocharon al regidor que no contase con sus opiniones para decidir las inversiones y que no las llevara para su debate a pleno. Se aprobaron en xunta de goberno local. Días después de esa aprobación la oposición, con mayoría, retiró las competencias a ese órgano para evitar que otras actuaciones salieran adelante por el mismo cauce.