El Gonipterus scutellatus, comúnmente conocido como gorgojo, afecta ya a la mayor parte de las plantaciones de eucalipto de la Costa da Morte. Lo que hace nueve años aún se veía como una preocupante anécdota, con el tiempo se ha ido extendiendo por buena parte de los montes y eso a pesar de la lucha biológica.
En la Costa da Morte, la presencia del gorgojo se deja sentir en la totalidad de municipios, según diversas fuentes consultadas, aunque existen zonas en las que la incidencia es mucho mayor. Por ejemplo, el área costera de Ponteceso presenta decenas de hectáreas en la que la práctica totalidad de las plantas están afectadas en mayor o menor medida. Los acción del Gonipterus se percibe a simple vista, especialmente en esta época de primavera. Las plantaciones de eucalipto muestran un aspecto mustio, con tonos ocres, que contrasta con el verdor de los pinos y de las especies autóctonas.
Desde el punto de económico, el gorgojo está causando estragos en un mercado ya de por sí enfermo después de que el Klaus tumbase miles de toneladas de madera por toda Galicia. El precio de la tonelada de madera no ha parado de bajar, y eso tras unos meses muy buenos con elevadas exportaciones a Portugal, realizadas desde el puerto de laxe. En apenas un año, más de 50.000 toneladas.
El insecto retrasa el crecimiento de los árboles y los seca, por lo que los productores se ven obligados a venderlos antes de que alcancen su madurez. Eso, sí se los compran, porque muchos maderistas ya los rechazan. Las pérdidas son muy graves. En estas circunstancias los eucaliptos solo sirven para la fabricación de pasta de papel, lo que proporciona unos rendimientos muy inferiores a su utilización en ebanistería.
Desde 1991, año en que este exfoliador llegó a la franja transcantábrica procedente de Australia, y hasta que se empezó a actuar para combatirlo, pasó una década, período en el que el insecto campó a sus anchas y tuvo ocasión para acostumbrarse a las condiciones climáticas de la zona. En el 2003, la Xunta inició en A Mariña lucense una campaña para erradicar la plaga. La acción consiste en realizar sueltas masivas de mosca Anaphes nitens que se encargan de parasitar los huevos del gorgojo para impedir su desarrollo. Los resultados, aunque limitados, están siendo satisfactorios.