Por amor al prójimo

Juan Ventura Lado*+ juanventura.lado@lavoz.es

CARBALLO

07 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Estabilidad laboral. En estos tiempos en los que la temporalidad es una tónica dominante en la mayoría de los trabajos, todavía quedan sectores en los que domina la estabilidad y en los que uno puedo labrarse un futuro sin preocuparse por el día en el que se le acaba el contrato. Hay profesionales que no viven con la incertidumbre de saber si lo van a renovar o no. Es el caso de José García Gondar. A él nunca le negarían la concesión de una hipoteca con el argumento de que su trabajo no es lo suficientemente estable. El párroco de Carballo lleva 35 años de servicio ininterrumpido, detrás del altar de la iglesia parroquial, entre otras. Corría el primer domingo de agosto de 1972, festividad de san Cristovo, cuando Don José era presentado en la parroquia carballesa como un joven sacerdote recién ordenado. Desde entonces ha visto el nacimiento cristiano de buena parte de nosotros, ha certificado el amor de muchos y también ha acompañado a otros tantos en su último viaje. ¿Cuántos secretos inconfesables le habrán sido revelados en todos estos años?

Con todo ese bagaje a sus espaldas, García sigue igual que siempre. Sin ir más lejos, este san Cristovo, como es tradicional, le dio la primera comunión a los niños de la localidad que están en edad de tomarla y fue ahí, durante su sermón en la iglesia de san Xuán Bautista, donde los asistentes a la ceremonia se enteraron de que estaba de aniversario. También se enteraron de la noticia los que fueron a la misa de san Cristovo, porque el cura quiso compartir con ellos sus impresiones acerca de esta larga temporada que lleva oficiando los servicios religiosos en la zona.

Una vida de servicio a los demás. Después de la de párroco, la profesión que más se distingue por su dedicación a los demás es sin duda la de alcalde. Se trata de una manera de vivir distinta, siempre con el bien común como motor y la entrega al prójimo como fin primordial. Una buena prueba de ello la tenemos en José Manuel Traba. El regidor fisterrán fue el encargado de ubicar y acomodar a sus convecinos en la Festa do Longueirón.

Cuando ya todo estaba listo para empezar con la degustación del singular marisco, el cielo se vuelve en contra y empieza a llover. Pues bien, Traba, lejos de dejarse amilanar por las circunstancias, se arma de valor y decide, empleando sus propias manos, trasladar las sillas, en las que se encontraban sentados sus familiares y amigos, a una ubicación más resguardada de las inclemencias del tiempo. Toda una demostración de ciudadanía y de colaboración para el buen desarrollo de la vida en comunidad.

Predicar con el ejemplo. Es que no hay nada mejor que predicar con el ejemplo. Una de las atribuciones principales de un cargo político es la de actuar como cree que deberían hacerlo sus votantes. En esta tesitura se encontraba la concejala carballesa de Benestar Social, Lourdes Rey. De visita en la Carballeira de Zas la pudimos ver mezclándose con el común de los mortales y participando de sus mismas diversiones. Entre el baile, la música y lo feliz que se la veía en compañía de su pareja, podemos afirmar que Rey rinde honores perfectamente al departamento del Concello que dirige. Sin duda, su expresión facial y su facilidad en el trato eran síntomas de que la concejala estaba viviendo momentos de verdadero bienestar. Ya se sabe que el verano es una época propicia para disfrutar de los actos sociales, las fiestas y demás. Si encima se cuenta con la compañía y la bendición de las personas queridas, la diversión está asegurada.