04 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.
?l sol que lució ayer sobre la Costa da Morte propició que fuesen muchos los vecinos y visitantes que, tras varios días de chubascos, intentaron aprovechar la jornada en un entorno de arena y mar. Sin embargo, el disfrute se vio frustrado para buena parte de ellos en Ponteceso, donde la presencia de gran cantidad de algas en las playas hizo que muchos de los que acudieron tanto a Balarés, como a Osmo y A Hermida, regresasen por donde habían venido, y que los que optaron por quedarse tuviesen que sortear la barrera verde para poder bañarse. Además, en el caso del último arenal, al problema de las algas se le sumó la presencia de los restos de muchas de las hogueras que iluminaron la noche durante el San Xoán.