En directo | Un baño en Os Muíños Los restos de una batea medio carbonizada llevan diez días conviviendo con turistas y campamentos juveniles en una playa de Muxía sin que nadie la retire
20 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?ncontrarse en un playa botellas vacías u otras basuras similares es algo que habitualmente incomoda, pero siempre hay quien gane a peor. Hace cerca de diez días que una batea medio carbonizada llegó flotando, para quedarse, a la playa de Os Muíños, en Muxía. El mismo día de su llegada Protección Civil dio aviso al Seprona y también a Costas, organismo responsable de lo que ocurra en las playas. Y desde entonces siguen esperando en Muxía a que alguien haga algo. Por ahora, la batea se ha convertido en una especie de decoración surrealista del arenal. Los mejillones que traía pegados han dejado, al fin de oler. Ya han completado su proceso de putrefacción y en unos días no quedarán ni las conchas. Parece que al hierro le cuesta más tiempo degradarse, así que si nadie hace nada, habrá batea para años. Allí está con sus astillas y sus metales oxidados conviviendo con los turistas y sus hijos y con un campamento de boy scouts establecido a sólo unos metros. Dicen por Muxía que si los del Seprona encuentran a alguien llevándose un cubo de arena a casa, le cae el pelo. En eso sí. Pero parece que a nadie se le caen los anillos porque en Os Muíños yazca el trozo de basura más grande que se ve por la Costa da Morte en los últimos años. Los usuarios de la playa se desesperan y hasta entran a gritos pidiendo limpieza en el Ayuntamiento. A este paso se acabarán acostumbrando.