Unas vacaciones animadas

La Voz

CARBALLO

MILLARES

El pulso de la Costa da Morte Jóvenes de la zona asisten al curso de animador de tiempo libre que celebra Cáritas Diocesana en Carballo. En Cee hubo una recepción oficial a niños saharauis

05 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Un grupo de jóvenes de la zona participa durante estos días en el curso de animadores de tiempo libre que la organización Cáritas Diocesana desarrolla en Carballo. La coordinadora de la actividad, Ana María Rey Bermúdez, explicó que en el curso se imparten seminarios dedicados a la importancia de los juegos como método para educar en el tiempo libre, el medio ambiente, la salud y la dinámica de grupos. Los participantes en la experiencia han tomado el salón de actos y la pista polideportiva del complejo parroquial carballés como campamento base. El párroco, José García Gondar, está muy satisfecho de acoger este tipo de iniciativas al entender que los jóvenes pueden desempeñar un importante papel como dinamizadores sociales compartiendo su tiempo libre con los demás. Saharauis Hablando de compartir y de solidaridad, hay mencionar también a las familias de la zona que durante el verano acogen en sus casas a niños saharauis a través del programa Vacaciones en paz. Un año más la Costa da Morte muestra su cara más solidaria con los este pueblo a través varios ejemplos de acogida. En el caso de Cee el pasado lunes se celebró una recepción oficial a los jóvenes que pasarán el verano en la villa de la Xunqueira. El alcalde, Antonio Domínguez, presidió el acto que se desarrolló en el salón de plenos de la casa consistorial. A la celebración también acudieron el teniente de alcalde, Isidro Caamaño Trillo, y la responsable de Servizos Sociais, Zaira Rodríguez, así como la trabajadora social del municipio, Carmen Rodiño. Entre el público se encontraban las familias ceenses que acogerán durante la temporada a los nueve niños que participan este año en la experiencia. Al acto también acudió Esteban Varela Martínez, el coordinador de la oenegé Solidariedade Galega co pobo Saharaui en Soneira y Fisterra. Varela Martínez explicó que cinco familias de Camariñas y otras tantas en Vimianzo acogerán a otros tantos jóvenes, por lo que en próximas fechas se celebrarán las correspondientes recepciones oficiales en los ayuntamientos. Los niños cuentan con edades comprendidas entre los 7 y los 12 años y proceden de los campamentos de refugiados de Tindouf. Este enclave se encuentra en territorio argelino a unos 20 kilómetros de la frontera con Mauritania. En el campamento viven 165.000 personas, un censo más elevado que el de la Costa da Morte. En el caso de los saharauis que participan en este programa solidario, la mayor parte repiten experiencia. Para alguno de ellos esta será la cuarta ocasión en la que visitan la comarca. Hablan español con fluidez y para ellos tanto las familias de acogida como el paisaje y la gastronomía ya son viejos conocidos. Permanecerán en la zona hasta finales del mes de agosto y, aunque se pasarán la mayor parte del tiempo con su familia de acogida, siempre se suelen organizar jornadas de convivencia como la que se desarrolló el año pasado en Ponteceso, en la que hubo un encuentro de todas las familias y niños que disfrutaron del verano en la Costa da Morte. Exposición en Malpica Mientras los vecinos de Buño cuentan ya los días para la próxima Mostra da Olería, los alumnos del obradoiro de manualidades para mayores organizado por el Concello de Malpica quisieron mostrar ayer sus dotes para el arte inaugurando una exposición que recoge las creaciones realizadas durante el curso. El acto, celebrado en la Casa do Oleiro, sirvió, además, para que el alcalde, Xosé Ramón Varela Rey, les hiciese entrega de los diplomas que acreditan el trabajo y el interés mostrado. Recientemente aparecía en La Voz una información sobre el conflicto urbanístico que se vive en Muxía en la que se daba cuenta de la intención de la oposición de denunciar ante los tribunales al alcalde, Alberto Blanco, y la teniente de alcalde, Antonia Martínez Quintiana. La noticia estaba ilustrada con una foto de archivo en la que también aparecían el alcalde de Zas, el popular Ernesto Rieiro Oreiro, y su compañera de partido y corporación, Marisa Suárez Mallón, quienes no tienen nada que ver con la denuncia a la que se hace referencia.