La fachada marítima de Muxía y el albergue de Corcubión son las obras más importantes La mayor parte de las grandes actuaciones siguen pendientes
13 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Dos años después del Prestige, la Costa da Morte ofrece prácticamente el mismo aspecto que antes de la catástrofe. Las actuaciones más importantes han ido encaminadas a devolver a la zona a su estado anterior, limpia de fuel. Pero tanto las donaciones particulares, gestionadas por la Fundación Arao, como los compromisos de inversión de las distintas Administraciones han dejado, por ahora, un rastro mínimo, para nada comparable con el que dejó el chapapote. Más allá de las infraestructuras multimillonarias del Plan Galicia, han sido pocas las ideas que en 24 meses se han visto materializadas. La mayor parte de las actuaciones, además, son fruto de la inciativa privada antes que de la inversión pública. La Fundación Arao, nacida con unos fondos cercanos a los diez millones de euros, donados por grandes empresas tras el accidente, firma la mayor parte de las actuaciones. Una de las obras más destacadas construida hasta el momento es el albergue de peregrinos de Corcubión, pagado por la fundación, que también abonó actuaciones menores como las reformas en polideportivos y pistas tras el paso de voluntarios y soldados, en un caso, y de maquinaria, en el otro. El mayor desembolso fue la fachada marítima de Muxía, inaugurada el viernes por el presidente de la Xunta, ya que supuso un gasto de 1,5 millones. Sin embargo, las grandes actuaciones como la autovía entre Carballo y Fisterra o el puerto de Cee, aún no han visto colocada su primera piedra. En materia de infraestructuras viarias, una parte de las carreteras están en marcha, pero todas eran obras ya programadas de antemano en las que se han acortado los plazos de ejecución. Tanto los polígonos industriales como las principales inversiones previstas para renovar las instalaciones portuarias, están todavía pendientes y pueden tardar años en hacerse realidad. La fábrica de hielo y la cámara de frío de Fisterra, al igual que las de Laxe, donde también se ha trasladado la cofradía, y las casetas para usuarios en Corme son, por ahora, los ejemplos de intervención de las Administraciones tras el siniestro marítimo. Arao tiene pendientes más inversiones, como la reforma del borde litoral de Quenxe (Corcubión), la mejora del saneamiento de Cee, la consolidación de los taludes de la playa de Razo y la recuperación ambiental del estuario del Anllóns. Muxía es hasta ahora la localidad más beneficiada por las inversiones. La primera de las actuaciones, y una de las más visibles, se hizo realidad gracias a los fondos de una compañía de seguros, que costeó la construcción de la escultura A Ferida, firmada por el artista Alberto Bañuelos-Fournier.