PASABA POR AQUÍ
21 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.ESTE MES, mi abuelo cumplió 95 años. Con memoria fotográfica, volvió a recordar los momentos y los nombres más importantes de su vida. Los nietos le hicimos regresar a la Guerra Civil, al día en que dejó a su esposa con tres hijos para montarse en un camión que lo llevaría, durante dos años, de ruta del horror hasta Vitoria; le hicimos recordar, como otras veces, las mejores gamberradas de nuestros padres, las duras jornadas de trabajo para ganar tres perras, el amor de la abuela, la partida de los hijos a la emigración, y los «contos» tradicionales que aprendió de pequeño. Los mayores son nuestra fuente de tradición, nuestra historia, y con ellos uno entiende mejor el mundo. Por ello algunas asociaciones de la Costa da Morte se han embarcado en el laborioso trabajo de recuperar el pasado a través de los abuelos. Ese interés debería generalizarse a todo tipo de instituciones.