GALICIA OSCURA, FINISTERRE VIVO | O |
07 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.DE TODOS es conocido que uno de los sectores más afectados económicamente por la marea negra es el turístico, en el que difícilmente se podrán identificar los perjuicios sufridos y, por tanto, a duras penas será compensado en la forma en que lo han sido otros dañados, como los marineros. Ahora se acerca la Semana Santa y la prensa ya ha informado de que los hosteleros prevén una significativa caída de su actividad por el Prestige , y por los datos facilitados por la propia Xunta de Galicia, ocurrirá también con la campaña veraniega, especialmente en la Costa da Morte, a pesar de la última esperanza del hipotético turismo solidario. Para que el turismo rebrote otra vez en nuestras costas será necesario regenerar debidamente nuestros acantilados y playas y darle una solución definitiva al chapapote del Prestige . Nadie puede poner en duda que tenemos un enorme potencial de desarrollo turístico al vender principalmente medio ambiente y gastronomía y al contar también con la prometida intención del Gobierno de fomentar la inversión en infraestructuras e instalaciones turísticas, en actividades de artesanía local y en la valoración y explotación turística del patrimonio rural y arqueológico, además de la construcción del parador, entre otras actuaciones que, al parecer, seguirán la línea de las nuevas tendencias del turismo verde y del activo .De cualquier manera, la Costa da Morte necesita muchas más acciones que el emergente turismo rural y las desarrolladas hasta la fecha por la asociación Neria. Más campañas de promoción, mayores exigencias en la gastronomía y formación del personal de hostelería para alejarse de la autoformación y dotarse de una mayor profesionalización, además de capacitación tecnológica a nivel de gestión de reservas en Internet y de los propios establecimientos, ofreciendo servicios más completos y de mayor calidad con actividades complementarias, fomentando el conocimiento de nuestra riqueza histórica y natural y su cuidado, creando rutas paisajísticas y senderísticas y también nuevos museos, así como instalaciones náuticas.En definitiva, tratando de que el turismo no sea exclusivamente estacional centrado en el mes de agosto y en Semana Santa, con el objetivo de aumentar su importancia en la economía intercomarcana.Del mismo modo, el sector debería presionar y exigir firmemente de los poderes locales el mantenimiento y reparación permanente de las pocas infraestructuras medioambientales y turísticas existentes y que tanto esfuerzo ha supuesto conseguirlas. Ejemplo Como simple ejemplo, es lamentable que un paseo marítimo-dunar como el de la playa fisterrana de Langosteira, se encuentre desde hace tres o cuatro años sin que se reparen los muchos desperfectos ocasionados -quizás por gamberros- en los miradores ubicados sobre las dunas, y no se repongan ni duchas ni fuentes ni alumbrado público durante la época estival, entre otros muchos deterioros existentes, en un espectáculo tercermundista. Y a esto añadir la preservación y el cuidado de las pocas edificaciones con algún interés histórico o arquitectónico que actualmente quedan en la zona. Pero lo más importante y determinante para el desarrollo, en todos los órdenes, será reclamar la construcción de las autovías. Que no quede en el olvido.