Ángel Vázquez es taxista y lleva en coche a sus clientes hasta Berna, a 1.900 kilómetros de distancia
08 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Si Ángel Vázquez bajase la bandera sus clientes echarían a temblar. Sobre todo aquellos que tienen el coraje de acercarse y pedirle un viaje a Berna. No tiene horarios fijos ni trayectos específicos, pero Ángel Vázquez calcula que unas tres veces al mes se mete en el coche en Baio y sale del mismo en Suiza. Su Mercedes blanco es la alternativa que tienen los vecinos con pánico a volar o con pocas ganas de compartir vagón de tren. Diecisiete años La cosa surgió más o menos por casualidad hace unos 17 años, cuando decidió abandonar la fría Suiza a la que había emigrado y hacerse con una plaza de taxista en Baio. Los trece años que había pasado allá le sirvieron para conocer a muchos emigrantes. Un día uno le propuso que lo llevase en coche de vuelta a Galicia y se corrió la voz. Desde entonces Ángel Vázquez le mete a su coche unos paseos considerables. Vázquez no es el único que le echa coraje para conducir seguido unas horas más que las 24 de Le Mans. Antes, cuenta, lo hacía otro taxista de Ponteceso, y alguno queda en Muxía que también se da soberanas palizas de coche. En Soneira sólo queda Ángel Vázquez, y no le faltan clientes. Unos tres al mes se suben al coche. Más vale hacerse amigo del piloto en ocasiones así. Ángel Vázquez le pisa al pedal y en 24 horas _26 si hay niños, porque va más despacio_, pone en Berna a quien sea. Aquello sigue lleno de gallegos. El pasajero duerme cuanto quiere, Ángel Vázquez sólo lo hace un rato cuando le vence el cansancio. Reclina el asiento, descansa y sigue. Dice que ruedas gasta bastantes y taller también. Su Mercedes tiene 80.000 kilómetros, pero es que le acaba de cambiar el motor. Del motor viejo perdió la cuenta. Competencia Vázquez compite con Iberia en la zona, pero con algunas ventajas: uno sale de viaje cuando quiere, le garatizan que no se pierden las maletas, que para la máquina cuando lo necesita y que no tiene límite de peso por el equipaje de mano. Todas estas ventajas, encima, resultan bastante asequibles. Viajar hasta Berna con chófer sólo cuesta 150 euros por cabeza. Eso, sí mucho mejor que se junten varios para ir y alguien en Berna decida volver, porque si no, tanta paliza no resulta rentable.