La borrasca Joseph se hizo notar en Barbanza con un tejado que voló en Boiro y edificios inundados en Outes

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Paneles que volvaron del tejado de un edificio en Escarabote
Paneles que volvaron del tejado de un edificio en Escarabote marcos creo

Una persona tuvo que ser rescatada de su vehículo en Lousame tras desbordarse el río de Berrimes

27 ene 2026 . Actualizado a las 21:11 h.

Sus efectos ya se dejaron notar durante el día, pero la borrasca explosiva Joseph subió de nivel en Barbanza al caer la noche, dejando un reguero de incidencias a lo largo y ancho de la comarca. El viento y las intensas lluvias ocasionaron decenas de sucesos que obligaron a actuar a los equipos de emergencias, registrándose los más destacados en Outes, donde varios edificios se inundaron por el desbordamiento del río Tins; en Boiro, donde un inmueble se quedó sin tejado; y en Lousame, donde un conductor tuvo que ser rescatado tras ser sorprendido por la crecida de un río.

«Non paramos desde as dez da noite ata as catro da mañá. Foi terrible». Desde el grupo de emergencias de Noia tienen claro que esa fue la franja fatídica. Añaden que realizaron decenas de intervenciones «caéndonos a auga a caldeiros». La primera actuación destacada tuvo lugar sobre las 22.30 en Berrimes, una aldea de Lousame, donde fue necesario rescatar a un conductor cuyo coche quedó atascado en medio del agua procedente de un río desbordado que inundaba la carretera.

Desde allí, los integrantes del grupo de emergencias de Noia se desplazaron a Fontemourente, en el municipio de Outes, donde un vehículo, con un menor en el interior, estaba también atascado. En este caso, el motivo era la caída de un árbol sobre la calzada y la falta de espacio suficiente para poder maniobrar. El núcleo de A Serra fue el siguiente destino de la agrupación. El desbordamiento del río Tins, sumado a la falta de suministro eléctrico que provocó que las bombas de achique dejasen de funcionar, ocasionó inundaciones en varios edificios.

A mayores, el grupo de emergencias actuó en la zona de San Lázaro, en Noia, donde se produjo un desbordamiento de la red de saneamiento; y en la carretera de Pino de Val, por la que era muy complicada la circulación debido a la caída de ramas.

Otra de las incidencias destacadas de la agitada noche se registró en la localidad boirense de Escarabote, donde el fuerte viento se llevó por delante el tejado de un edificio. Grandes planchas de panel sándwich salieron volando y algunas acabaron sobre la carretera, ocasionando daños en un par de vehículos que estaban estacionados. Al lugar se desplazaron integrantes del grupo de emergencias local, que retiraron las piezas que estaban obstaculizando la calzada.

La caída de árboles fue una constante en toda la comarca. Bomberos del parque boirense salieron de noche a retirar uno en una pista de Abanqueiro, mientras que los de Ribeira cortaron un tronco que estaba sobre la carretera que conduce a la fábrica de López Soto, en Couso. Por su parte, Protección Civil de A Pobra retiró un árbol en el vial de Moldes y la agrupación de Porto do Son, un ejemplar en A Tarela. Desde este colectivo también se desplazaron a la calle Atalaia para apartar un arco del alumbrado navideño que obstaculizaba la vía.

Como consecuencia de las inclemencias meteorológicas se produjeron interrupciones en el suministro eléctrico en diferentes puntos de Barbanza. La incidencia más importante se registró en Outes, donde llegaron a estar sin luz unos dos mil clientes, según la información facilitada por Unión Fenosa. También hubo problemas en Rianxo, donde se vieron afectadas 280 viviendas, y en Noia, donde fueron 160 los inmuebles que quedaron sin suministro, entre ellos, la piscina, que tuvo que cerrar sus puertas la tarde del lunes. En la mañana de este martes todavía se registran cortes en Outes, Mazaricos, Carnota y Rianxo.

Tanto la jornada del lunes como la madrugada de este martes estuvieron marcadas en la comarca por las intensas lluvias y el fuerte viento. En el monte Muralla, en Lousame, según los datos de MeteoGalicia, se registraron rachas de hasta 128 kilómetros por hora, mientras que en Corrubedo alcanzaron los 84. En cuanto a las precipitaciones, la estación lousamiana registró 155 litros por metro cuadrado durante la jornada del lunes.