Antonio Busto: «No existe un bronceado saludable»

Laura Ríos
laura ríos RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

MARCOS CREO

El experto recuerda que coger color es una respuesta de la piel ante una agresión

16 may 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Entre que cada vez se adelanta más el verano debido al cambio climático, la manera nefasta en la que la gente suele aplicarse el protector solar, según los profesionales, y la mala conservación de este tipo de cremas, lo cierto es que la probabilidad de sufrir problemas de piel en el futuro se multiplica cuando se alcanzan edades avanzadas. La falta de previsión puede convertir las tardes al solecito en la playa o los paseos por el centro en una peligrosa bomba de relojería que provoque futuras y preocupantes visitas al hospital.

Para evitar este dramático escenario, el vocal del Colexio Oficial de Farmacéuticos de A Coruña, Antonio Busto, aconseja untar cada parte del cuerpo que se quiera proteger, como la cara o los antebrazos, con 35 gramos de producto: «Un bote de protector non nos pode durar todo o verán».

Además de esta recomendación, explica que la gente debe volver a echarse crema protectora cada dos horas y evitar los momentos más calurosos. Explica que es importante utilizar prendas con factor de protección solar: «La gente cree que cuando vas vestido vas protegido, pero aunque no te quemes, la radiación del sol traspasa la tela».

La experta en dermafarmacia del Colexio Oficial de Farmacéuticos de A Coruña Blanca González, añade que las gafas de sol, las sombrillas con factor de protección y las cápsulas de sol pueden ser grandes aliadas en la temporada de verano. Según ella, es importante seguir estos consejos aunque uno vaya a pasar el día caminando por la sombra ya que «aínda así chéganos a radiación de maneira indirecta, sobre todo na praia porque a area é clara e reflicte a radiación cara arriba».

Escoger bien

Pero no todos los protectores solares en crema son iguales. Aunque los clientes escojan un factor de protección 50 y eso se cumpla en todas las marcas que se comercializan bajo esa premisa, lo cierto es que las de mayor gama no solo protegen de los rayos ultravioletas B, sino que, según González, incluyen reparadores celulares y protegen contra la luz azul y los rayos ultravioletas A. El farmacéutico Antonio Busto lo tiene muy claro «no existe un bronceado saludable, el coger color es una repuesta del organismo ante la agresión que supone la radiación, por eso los melanocitos preparan la piel contra el peligro produciendo más pigmento».

Su compañera de profesión Blanca González está de acuerdo con esta consideración y añade que «as queimaduras na infancia duplican a probabilidade de ter cancro na vida adulta». La vocal de dermafarmacia da especial relevancia a proteger la piel de los más pequeños: «Antes dos seis meses non se pode expoñer ao neno ao sol». Igualmente, explica que los niños requieren especial cuidado durante las idas a la playa en verano. Según ella «o mellor é aplicar o protector na casa co neno espido, para repartir a crema ben polo corpo, ademais ten que ser resistente a auga e ser renovada cada dúas horas».

Antonio Busto agrega que muchos medicamentos pueden empeorar la fotosensibilidad de la piel, haciéndola más débil ante la radiación solar: «Muchos de ellos son productos que utilizamos con asiduidad sin tener en cuenta esta contraindicación, como los ibuprofenos y la píldora anticonceptiva».