El mal estado del área ribeirense de drogas urge otro edificio

Antía Urgorri Serantes
Antía Urgorri RIBEIRA

BARBANZA

SIMÓN BALVÍS

La red eléctrica impide tener encendidos más de siete radiadores La falta de calefacción y filtraciones de agua son otras de las deficiencias

21 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?l inmueble de Coroso en el que está implantada desde hace catorce años la Unidad de Asistencia al Drogodependiente de Ribeira arrastra más de tres décadas de vida. Esta circunstancia conlleva la existencia de serias deficiencias, que hacen todavía más urgente la construcción de un nuevo edificio. El mal estado de la red eléctrica impide a los profesionales tener encendidos a la vez más de siete radiadores en un inmueble de cuatro plantas. Manolo Casais, educador y responsable del mantenimiento, explicó que los colocan en los despachos y habitaciones pequeñas, «porque calentar las salas grandes es prácticamente imposible». Ante esta situación, los trabajadores de la unidad se ven obligados a permanecer bien abrigados en el interior de las instalaciones. «No hay calefacción central porque la caldera nunca se llegó a poner en marcha», señaló el responsable del centro, Jesús Cartelle. Ingenioso artefacto La humedad y la filtración de agua a través de los techos y de las puertas de los balcones son otras de las numerosas carencias del inmueble. En el aula de carpintería, los alumnos han tenido que ingeniárselas con un artefacto que ellos mismos han construido para evitar que el agua inunde la habitación. «Es una bolsa con un palo, por donde cae el líquido hasta un cubo», comentó Casais. Asimismo, ante las continuas manchas de humedad que aparecen en las paredes del inmueble, los profesionales del centro han optado por desconectar varios enchufes. La lista de deficiencias se completa con el mal funcionamiento de las persianas, que cada cierto tiempo tienen que ser arregladas; la antigüedad de las ventanas, que dejan pasar el agua y el aire; y la fragilidad de los techos, muchos de ellos con peligro de derrumbe. Por si esto fuera poco, los enganches que soportan el rótulo que anuncia la unidad de drogas en la fachada del inmueble necesitan ser reforzados.