El fuerte viento de los últimos días ha provocado el paro forzoso de la flota del cerco de la comarca. Los barcos de Portosín llevan dos días sin salir a faenar aunque, según un armador de la localidad, la inactividad se prolonga casi desde el lunes. Excepto el martes, que trabajaron con normalidad, el resto de las jornadas fueron complicadas. El resto de los barcos con base en Ribeira y Aguiño atraviesan una situación similar. La inactividad también se hace patente en las localidades de O Pindo y Lira, en la misma Costa da Morte. Fuentes del pósito lirense indicaron que las embarcaciones llevan dos días amarradas a puerto. Tan sólo salieron un par de barcos que estuvieron faenando en las proximidades de la costa, al dedicarse al camarón. Actividad Los naseiros son los más perjudicados de toda la ría de Muros-Noia, pues la totalidad de la flota permanece atracada en puerto debido al mal tiempo. La situación en la dársena de Muros es muy similar al resto de los municipios de la zona. Sin embargo, en la lonja de la localidad hay algo de actividad debido a la descarga de pescado procedente de los arrastreros. Tanto los pulpeiros como los de artes varias pasaron el día de ayer en puerto al soplar con fuerza el viento. La flota artesanal de Porto do Son tampoco quiso desafiar las inclemencias del tiempo. Sólo los barcos con base en este puerto y que participan en la campaña marisquera en Noia salieron a trabajar. La jornada de ayer en Portosín era parecida a la de un día de fiesta. Los barcos del cerco y los de artes menores permanecieron atracados. La práctica totalidad de los marineros están pendientes del tiempo para regresar al mar.