DESDE FUERA | O |
23 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.HACE YA tiempo, en este mismo espacio, comentaba la idea de que si Noia quiere industrializarse debe contar con los demás ayuntamientos de su comarca: Outes, Lousame y Porto do Son, para así, unidos, obtener ventajas económicas. Quizás la idea se pase de peregrina y estimule la hilaridad de más de uno. Lo que está claro es que Lousame, en la práctica, forma parte de la vida de Noia. A esta última acuden los lousamianos a hacer sus compras, a tomar los chiquitos y a realiz ar todas las gestiones propias de los tiempos que corren. La villa noiesa, por su parte, no dispone de metros cuadrados suficientes ni para albergar un pequeño centro comercial como el que se pretende construir en Carracido; y en caso de conseguirlo, las empresas deben negociar con decenas de propietarios, y no siempre con resultados positivos. Desconozco los planes del actual alcalde de Lousame. Lo que sí me consta es que los diferentes regidores que han ocupado el sillón presidencial de Noia siempre han querido industrializar su pueblo. Proyecto físicamente imposible. Hoy en día, Noia y Lousame tienen el mismo color político. ¿Servirá de algo o deberemos seguir bebiendo del botellón de las promesas?