«Veo lejano comprar por Internet»

ANA FERNÁNDEZ RIBEIRA

BARBANZA

José Manuel Orellán Santos, administrador de las lonjas municipales de Ribeira y Aguiño José Manuel Orellán Santos, administrador de las lonjas municipales de Ribeira y Aguiño, conoce como nadie los entresijos de estos motores económicos. No es exagerado denominarlos así; sólo en Santa Uxía, el puerto de bajura más importante de Europa, se venden cada mes dos millones de kilos de pescados y mariscos. Con semejante cantidad de mercancía, José Manuel Orellán opina que la rula no es todo lo operativa que debiera, pero espera que la ampliación del puerto conlleve la construcción de una nueva lonja que tenga, al menos, una sala de subastas informatizada. Innovación sí, pero lo de comprar por Internet aún lo ve lejano.

13 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La lonja de Ribeira se caracteriza, entre otras cosas, por el elevado número de compradores y la variedad de los productos que se subastan. Esto, junto al hecho de que abra a diario, son algunos de sus puntos fuertes, frente a otras como las de Celeiro o Burela. -¿Qué tal resultó el año pasado respecto al volumen de ventas efectuadas? -Bien; lo que ocurre es que al marcharse la flota arrastrera de Muros para subastar en su lonja se facturaron unos 1,2 millones de euros (doscientos millones de pesetas) menos. La única vendeduría que bajó fue la que tenía esos barcos, pero se nota que cada vez cuesta más alcanzar facturaciones anteriores, por los paros biológicos del arrastre y la reducción de unidades. En el 2001 se desguazaron cuatro pesqueros y en enero estuvieron sin faenar ocho. Eso se nota mucho. -Pero sigue contando con buques habituales, ¿no? -Sí, tenemos una parte importante de la flota arrastrera de Fisterra, y vienen diariamente otro tipo de barcos de O Son, Noia, Portosín... Estos traen la mercancía por tierra y son los que dan un poco de variedad a la lonja. La flota de Ribeira va a la almeja en temporada, o a otras especies, pero falta pescado variado: lenguado, salmonete.... -¿Y en precios? -La cotización depende mucho de la oferta; si hay mucha cantidad, baja bastante. Por ejemplo, después de la primera semana de enero vinieron quince días de muy buen tiempo y el pescado bajó muchísimo. La lubina llegó a los tres euros (quinientas pesetas) y el lenguado a nueve (mil quinientas pesetas). Cuando hay temporal, suben bastante. -¿Para cuándo la subasta informatizada en Ribeira? -La Xunta especifica en algún decreto que cada comprador debe tener una factura o albarán para poder pulsar el botón; eso en una lonja que funciona las 24 horas es imposible. Aquí funcionamos con justificantes de compra de la mercancía. Si una rula trabaja con una sola vendeduría y hay veinte compradores, sí, pero aquí, ¿cuándo se factura? Se podría hacer con una especie, como la almeja, donde sólo hay una vendeduría. A ver si en el nuevo relleno se hace una lonja que tenga una sala de subastas informatizada más operativa, pero aún veo lejos eso de comprar por Internet aquí. -¿Por qué lo dice? -Es difícil introducir novedades; la gente quiere ver el pescado antes de comprar.