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En el matadero mancomunado de A Pereira se constata, según su gerente, Javier Sánchez Seijo, un aumento importante del número de sacrificios, aunque este incremento se debe más a la matanza de los particulares que de los propios carniceros: «La gente aprovechó los bajos precios de los primeros meses del año y en vez de regalar la carne a los tratantes de ganado la destinaron al autoconsumo». Para el encargado de esta sala de matanza, aunque la recuperación de las últimas semanas ha sido muy importante, no se llega a los niveles que había antes de la crisis. Sin embargo, por lo que respecta al matadero de Ribeira, de titularidad municipal, el sacrificio de reses ha vuelto a situarse en índices similares a los de antes de la crisis de las vacas locas. Desde principios de mayo se matan un promedio de 34 reses semanales, mientras que durante los meses en que se redujo el consumo de carne de vacuno no se sacrificaban más de quince, a veces no pasaba de diez. Con todo, el responsable del recinto indica que hay menos volumen de trabajo que hace un año. El profesional atribuye el descenso al amarre forzoso de la flota palangrera que faenaba en Marruecos: «O gasto retraiuse», sentenció. Asimismo, se ha observado un aumento de las matanzas por parte de particulares, que se unen y compran una pieza a medias, lo que les permite ahorrar más dinero que si adquiriesen la misma mercancía en la carnicería. El futuro Ninguno de los sectores implicados se atreve a opinar sobre el futuro próximo. La obligatoriedad de realizar un test de detección de la encefalopatía espongiforme bovina a todos los animales a partir del 1 de julio puede provocar la aparición de nuevos casos de animales enfermos y con ello posibles reacciones de un mercado todavía tocado por continuos sobresaltos. Los tres meses estivales son tradicionalmente un período de buenas ventas y mejores precios de la carne, de ahí que los propios ganaderos vuelvan a pensar en cebar sus xatos a la espera del mantenimiento y mejora de una situación ya de por sí infinitamente mejor que a comienzos de año.