Debacle en el campo de Barraña

G.T. RIBEIRA

BARBANZA

S.BALVÍS

El Boiro mostró enormes carencias defensivas y ofensivas ante un Imperátor superior en todas las facetas El Boiro abrió el nuevo curso dando una impresión demasiado pobre. El equipo de Domingo Erviti encajó un contundente 0-4 ante un Imperátor que dispuso de ocasiones para haber logrado una goleada de escándalo. El conjunto boirense mostró enormes carencias defensivas, sobre todo en la banda izquierda y en el centro, y también ofensivas, ya que apenas si llegó a inquietar al meta visitante. El Noia, por su parte, arrancó un empate (1-1) en el feudo de un Arzúa que le dio más guerra de lo previsto.

04 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Lento, pesado, desajustado en todas sus líneas, sin contundencia atrás ni en la medular y sin profundidad en ataque, así se mostró el Boiro ante un Imperátor potente físicamente, rápido y certero en ataque. En definitiva, uno de los buenos equipos de Preferente. Aunque reconoció que su colectivo había jugado muy mal, Domingo Erviti, el preparador boirista, comentó ayer que «también hay que reseñar que tuvimos muy mala suerte. Digo esto porque nos hicieron dos goles en apenas diez minutos, en un par de acciones que Alberto hubiera resuelto sin ningún problema si hubiese tenido un buen día, pero el domingo el chaval no tuvo el santo de cara, anque luego salvó algún que otro tanto». Según el preparador navarro, los dos goles dejaron sin capacidad de reacción a su equipo, que «ya no supo jugar tocando la pelota. Como perdimos demasiados balones en la zona media no fuimos capaces de generar juego de ataque». Con respecto a los cambios, Erviti explicó que «retiré a Saa porque temía que fuera expulsado y a Alfonso para meter a un hombre de refresco». El domingo, el Boiro se desplazará al terreno del Burela.