El sol salió para despedir al carnaval

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso O GROVE / LA VOZ

O GROVE

Las condiciones meteorológicas llenaron las calles de A Illa y O Grove de disfraces

21 feb 2016 . Actualizado a las 20:25 h.

Ayer no fue martes de carnaval, pero casi. Por lo menos en O Grove. Las condiciones meteorológicas habían dejado a los mecos sin una de sus fiestas favoritas. Pero ya se han resarcido. Y por todo lo alto. El desfile del entroido, aplazado por el mal tiempo, fue todo un éxito. Las calles de la localidad se llenaron de disfraces y de curiosos dispuestos a contemplar la interminable ristra de participantes. Lo mismo sucedió en A Illa, otra localidad con pasión por el carnaval.

El buen tiempo se alió por fin con los amantes de estas fiestas y permitió que los desfiles pendientes se celebrasen por todo lo alto. A primera hora de la tarde, las calles de O Grove comenzaron a llenarse de disfraces y carrozas de todo tipo. No en vano se repartían casi tres mil euros en premios. Coloridos, originales y muy trabajados, lo cierto es que había disfraces para todos los gustos y el jurado lo tuvo muy complicado. Finalmente, los dinosaurios se llevaron el primer premio de grupos, los Mexadoiros Men el de parejas y el espíritu del bosque el individual. En la categoría de infantil, los sombrereros triunfaron entre los grupos, los alfareros en las parejas y el guerrero romano en individual. También hubo un galardón para los mejores choqueiros, que se llevaron los viejos. La celebración terminó en O Corgo, donde estaba previsto el fin de fiesta.

Porque O Grove también había retrasado el entierro de la sardina. Así que la alegría pronto se tornó en tristeza y en llanto. El colorido de los trajes dio paso a las negras ropas del luto para despedir la fiesta favorita de este municipio. La sardina, que este año encarna la odiada Lei de Acuicultura, ardió de lo lindo y los mecos pusieron el punto y final a estos festejos.

No muy lejos de este municipio, en A Illa, sus vecinos también dedicaron la tarde al carnaval. El desfile de carrozas es otro de los más populares de los que se celebran en la comarca y, teniendo en cuenta que el sol lució durante toda la tarde, el municipio registró un lleno absoluto de participantes. De nuevo, hubo disfraces para todos los gustos y los isleños dejaron bien claro que ellos sí saben qué es eso de disfrazarse. No faltaron los trajes clásicos, como los roqueros o la familia Monster. Pero tampoco los más originales. Pequeños y mayores disfrutaron de una divertida jornada en la que, sobre todo, reinó el buen humor. Y es que, al final, parece que ha merecido la pena esperar para festejar el carnaval. Esta fiesta que tanto gusta a los arousanos está viviendo su último fin de semana a lo grande, pues aún queda la jornada de hoy.