«La Raya es un lugar inagotable»

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Martina Miser

Alonso de la Torre narra en su libro su mágico viaje de 1.300 kilómetros entre Ayamonte y Caminha

11 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Como propósito de año nuevo, José Ramón Alonso de la Torre (Cáceres, 1957) decidió comenzar una aventura extraordinaria: recorrer la Raya. Esa frontera, a veces real, casi siempre ficticia, que separa España y Portugal. No solo recorrerla, en realidad, sino también desentrañarla. Explicar qué sucede en esos 1.292 kilómetros entre Ayamonte y Caminha. Y suceden cosas extraordinarias que Alonso, con el sustancial e imprescindible aporte de su mujer Esperanza Rubio en las fotografías, va desgranando pueblo a pueblo, curva a curva en «Un viaje por la Raya» (editorial El Paseo), que va ya por su segunda edición.

«La idea fue del profesor universitario César Rina, que es quien hace un epílogo en el que cuenta rigurosamente la historia del la Raya. Yo la había recorrido, pero no entera. Comienzo el 1 de enero, porque me pareció una buena fecha y porque arranqué en El Algarve, que en esa época del año está lleno de turistas. La inicio en un ferri, que es como se entraba en Portugal hasta que se hizo el puente de la autovía, y acabo en verano, aprovechando el veraneo que hago siempre en Vilagarcía, recorriendo toda la parte gallega», apunta. Un viaje que también terminó en ferri, saliendo desde Portugal en barco. Y en todo ese recorrido, se suceden los relatos de cosas fantásticas que Alonso, que está evidentemente subyugado por la Raya, relata, tanto en el libro, como en la charla, de una manera emocionante. Habla, por ejemplo, de Hermisende, «un pueblo portugués que decide quedarse en España por narices y que ahí sigue».

La frontera entre España y Portugal se puede cruzar de mil maneras, y todas ellas las cuenta Alonso de la Torre. «Se puede cruzar en ferri, en tirolina; se puede cruzar entre Zarza La Mayor y Salvaterra do Estremo por un azud, que es muy peligroso porque si viene con agua el río Erjas te puede llevar el coche y, de hecho, hace tres años, tres personas murieron porque se las llevó el agua. Se puede pasar por encima de una presa que hay en Cedillo, y que solo abre de diez de la mañana del sábado a diez de la noche del domingo. Si llegas a las diez y un minuto tienes que dar una vuelta de 150 kilómetros. Se puede cruzar por puentes romanos, por puentes diseñados por Eiffel, por el puente más pequeño del mundo, que está en La Codosera (Badajoz) y que antes era una plataforma de hierro que quitaban y ponían los contrabandistas y ahora lo han arreglado y los han hecho de madera, también en barcas-taxi...».