La empresa Maderas del Atlántico, ubicada en el municipio de Caldas de Reis, acaba de presentar un expediente de regulación de empleo (ERE) temporal que afecta a 53 contratos de los 114 trabajadores de la plantilla por un período de seis meses. Los tres sindicatos mayoritarios -UGT, Comisiones Obreras y CIG- están unidos en la defensa de los empleados de Maderas del Atlántico, ya que esta firma no tiene comité de empresa. Al tramitarse el ERE y no haber delegados sindicales, se designaron cuatro representantes de los trabajadores, uno por cada empresa del grupo, para las negociaciones laborales con la dirección.
Tanto José Carlos Rodríguez, secretario general de la Federación del Metal, Construcción y Afines de UGT, como Juan Fajardo, responsable de Comisiones Obreras en Arousa, censuraron el proceder de la dirección de la empresa por no aceptar ninguno de los planteamientos de los trabajadores, que apuestan por un ERE de 120 días y de carácter rotatorio, para que afecte a toda la plantilla y no al 46%.
El lunes, tras tener conocimiento del ERE, los trabajadores firmaron un acta de no acuerdo y celebraron una asamblea en el Auditorio de Vilagarcía. El acta fue remitida ayer a la Inspección de Trabajo, según indicó Rodríguez del Río, para que la Administración cite a las partes a una reunión conjunta para intentar acercar posturas. «Cuando se presenta un ERE y no hay acuerdo es el procedimiento habitual. Si la empresa se aviene a negociar, bien, si no se logra un acuerdo tendrá dificultades para sacar adelante el expediente», apuntó el sindicalista de UGT. Las partes pueden ser citadas hoy para entablar la negociación, ya que la Inspección de Trabajo debe oír también a los trabajadores antes de autorizar el expediente de regulación.
En parecidos términos se expresó Juan Fajardo, de Comisiones Obreras. «En Maderas del Atlántico non houbo negociación, só imposición. A documentación que se aportou para xustificar o ERE non foi completa. A situación da coiuntura económica é a que é, e a empresa xustifica o expediente nun descenso de vendas e da capacidade de mercado, sumado a unha falta de liquidez polos impagos», indicó Fajardo.