Pocos aventuraban problemas para el Inelga al descanso del partido que le enfrentaba el pasado sábado al Covadonga en Fontecarmoa. Por catorce puntos mandaban los locales, pero en la segunda parte el equipo no fue el mismo. Espiñeira está de acuerdo pero restringe aún más el desplome: «Hasta mediado el tercer cuarto no anotábamos, pero ellos tampoco. A partir de ahí, bajamos los brazos en defensa y ellos remontaron», recuerda el técnico.
Tras el primer achuchón de los asturianos respiró el Inelga, pero la última jugada del tercer cuarto, con cinco puntos absurdos y evitables de los visitantes, metió al Covadonga en el partido y le dio alas para conseguir otro parcial a su favor: «Seguimos sin defender. Menos mal que después llegó la reacción», apunta el entrenador de los vilagarcianos. Una reacción que los llevó a la prórroga «en la que tuvieron más suerte. Sus dos triples nos destrozaron», explica Juan.
Calendario complicado
El técnico reconoce que los dos últimos tropiezos llegaron ante sendos equipos «asequibles» y previos a otros dos compromisos que se presumen más complicados. El del sábado, en la pista del Piélagos, y en la siguiente jornada en Fontecarmoa frente a un Marín que es el único equipo que queda invicto. En estas circunstancias, Espiñeira espera que su equipo sepa aprender de las derrotas. Más aún, el preparador confía en que su plantel tenga «el coraje» suficiente para saber salir de ellas. Por ejemplo, los arousanos han encajado muchos triples en los tes partidos y el técnico estaba preparando un montaje en vídeo para explicar a los jugadores los errores cometidos.
La Liga EBA está siendo tan igualada como se esperaba. El Marín Peixegalego, como ya quedó dicho, es el único equipo que todavía no ha perdido. En el polo opuesto, el recién ascendido Zarzuela Maristas y el Sarria todavía no conocen la victoria. Es la presencia del equipo sarriano como colista lo que más sorprende al entrenador del Inelga al inicio de la competición. Eso, sin haber visto los partidos de los lucenses, insiste, porque Espiñeira incide en las pocas diferencias que hay entre los equipos para explicar la compresión de la clasificación. «Cualquier despiste te condena», afirma el preparador de los vilagarcianos.