Los biólogos recorren las playas para ver si el agua dulce ha dañado al marisco Los técnicos comprueban también en qué puntos hay que realizar limpiezas
05 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?as mareas de esta semana ya han permitido a las mariscadoras arousanas asomarse a las playas para comprobar si el marisco ha resistido, o no, al envite del agua dulce. En sus inspecciones las mujeres no están solas: los biólogos de la Xunta, en colaboración con las asistencias técnicas de las cofradías, están registrando los bancos marisqueros de las Rías Baixas para comprobar hasta qué punto las fuertes lluvias han pasado factura al marisco. La actividad de los biólogos de Pesca no es nueva: llevan realizándola desde que la primera riada sobresaltó a Galicia, ocasionando serios daños en las playas de Pobra, Rianxo y Poio. Es decir, los biólogos llevan desde el mes de octubre recorriendo la costa gallega, tomando muestras y realizando controles y seguimientos de las poblaciones de bivalvos. En sus numerosas visitas a las playas, los biólogos han podido detectar que entre el sector no ha cundido el pánico por los daños que haya podido sufrir el marisco. Augurios Y eso que la destrucción realizada por las fuertes trombas de agua en tierra parece augurar que también en el mar habría pérdidas. «De momento, no se ha podido ver en qué estado se encuentran los bancos. A medida que las mareas vayan mejorando, iremos sabiendo más», explicaban ayer desde Pesca. Sin embargo, de momento, esas pérdidas no se han constatado. A no ser en Carril. Allí, los parquistas han comenzado a detectar mortandad entre la almeja que crece en los viveros, sobre todo en los más próximos a la zona del río Ulla. Esa circunstancia ha hecho saltar las luces de alarma en la asociación que dirige José Luis Villanueva, quien recuerda que, de confirmarse la mortandad, los parquistas recibirían un durísimo golpe: sería el segundo del año.