El profesor, cuyo contrato no se renovó, fue desalojado del centro Afirma que se le ha abierto un expediente por advertir de las deficiencias de una cámara hiperbárica
05 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?nrique González lleva seis años trabajando como profesor del departamento de buceo del Igafa. Aunque los alumnos lo consideran un monitor ejemplar, ayer tuvo que abandonar esas instalaciones escoltado por agentes de la Policía Autonómica que habían sido enviados por Pesca para sacarlo del centro. La Xunta no quiere hablar del tema: «Es una cuestión de orden interno». Pero Enrique González sí quiere hablar. Y habla. Explicó que su contrato ha finalizado, como casi todos los años a estas alturas. «El caso es que a mí no me van a renovar», porque tiene abierto un expediente por haber actuado con «mala fe contractual». ¿Cuál fue esa mala fe? Todo se remonta a febrero, cuando González remitió un informe a las capitanías marítimas alertando de que una cámara hiperbárica de Lavacolla incumplía varios aspectos de la normativa, pudiendo revestir cierto riesgo para la salud de los buzos. Esas no son las únicas quejas que se han realizado contra esa instalación: un grupo de buceadores arousanos también advirtieron al Hospital do Barbanza de un mal funcionamiento de la cámara, lo que motivó que el centro médico la eliminara de su protocolo de actuación. En todo caso, Enrique González se ha quedado sin renovar su contrato porque su expediente no ha sido aún resuelto -lo estudia el Consello Consultivo-. Ayer se negó a dejar su puesto de trabajo porque, de hacerlo, teme perder los derechos adquiridos durante años de trabajo, con contrato o contra factura. «Si me diesen un papel sellado diciendo que se acabó mi relación con Pesca, sería otra cosa, pero se niegan a dármelo».