El cine de pueblo de Galicia que abrió en 1943: «Hay unos señores que vienen de Caldas todos los sábados»
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Cine Seixo, en Marín. Es una de las salas más antiguas de España, y sigue manteniendo una clientela fija. «La película «Rondallas» ha sido la que más tiempo hemos tenido en cartelera, estuvo casi tres meses, fue un éxito», indica la hija del propietario
11 may 2026 . Actualizado a las 14:44 h.Entrar en el Cine Seixo, en Marín, es como meterse en una cápsula del tiempo y recordar cómo eran los cines antes de que se convirtieran en platós de efectos especiales, con asientos que se mueven y sonido envolvente. Aquí la experiencia es muy distinta, alejada de cualquier artificio, pero manteniendo una esencia y encanto que difícilmente encontrarás en otro sitio. Lo que importa es la película que ese fin de semana se proyecta. Esa es la auténtica fórmula del éxito de esta sala que lleva más de 80 años abierta. Solo tienes que dejarte caer a eso de las 17.30, de las 19 o de las 21 horas por las inmediaciones de este cine tan especial, ubicado en la parroquia donde se encuentra la conocida playa de Aguete, para ver con tus propios ojos la acogida que tienen Ana Belén y Perfecto Carballo con su cuidada selección de películas. Entre otras, se acaban de proyectar filmes como Rondallas, Torrente Presidente, Amarga Navidad o Super Mario Galaxy: la película en la sesión infantil. También Calle Málaga, con Carmen Maura; o el pasado fin de semana, Incontrolable. Este le toca el turno a Así chegou a noite. Y todo ello por una entrada de 5 euros.
«Lo de Rondallas fue todo un éxito. Cambiamos la cartelera cada fin de semana, y esta película estuvo casi tres meses. Nunca habíamos tenido una película durante tanto tiempo», cuenta Ana Belén, que reconoce que hasta a ella misma le sorprendió la gran acogida que tuvo el filme de Daniel Sánchez Arévalo; con Javier Gutiérrez, María Vázquez, Tamar Novas, Judith Fernández y Carlos Blanco, como intérpretes.
Padre e hija disfrutan a partes iguales del cine de sus vidas. Porque esta sala también tiene una historia propia que bien merece ser contada. Cuando Perfecto nació, en el 46, el Cine Seixo ya existía. Fue su madre Bernarda quien lo llevó con maestría, mientras su marido trabajaba en la mar. Además del cine, allí había un bar y un baile, muy conocido también. Y tal como cuenta su hijo, buena era Bernarda para permitir que algún cliente se pasara de la raya. Enseguida lo ponía en su sitio. Era la única manera de que las cosas funcionaran. Luego, también llevaba un aserradero y mejilloneras. Había muchas bocas que alimentar con ocho hijos. Y el trabajo era duro, pero se hacía sin plantearse ni siquiera otra opción de vida. «No la llegué a conocer. Yo nací dos años después de que ella muriera, pero yo creo que todo lo hizo para que sus hijos tuvieran un negocio en el que trabajar. Era una mujer de bandera», cuenta Ana Belén. Y una adelantada a su tiempo, podríamos añadir.
Marisol y Rocío Dúrcal
Perfecto y su hermano Antonio llevaron con cariño la gestión de este emblemático establecimiento muy conocido por los vecinos de las localidades cercanas. Tanto al cine como al baile venía gente de Pontevedra, de Bueu, de Caldas.... «Aquí se proyectaron todas las películas de Marisol, Joselito, Rocío Dúrcal...», cuenta él, mientras su hija relata que aquellos años dorados dieron paso al bum de los videoclubes, y ahí comenzó el declive de un cine que, desde siempre, fue un espacio de libertad. «También se proyectaron algunas películas X, que yo veía de pequeña entre las cortinas, y venían las parejitas, que era lo típico, y siempre se sentaban en las últimas filas», relata bromista.
Con el alquiler de las películas Beta y VHS, el Cine Seixo decidió cerrar sus puertas al público: «La gente empezó a ir menos a las salas. Debió de ser en el 86 o el 87. Pero luego volvimos a abrir en el 99 o en el 2000. A mi padre le encanta el cine y a mi tío, que vivía con nosotros, también le gustaba. Entonces siempre tuvieron en mente volver a abrir. Y empezó la cosa a resurgir». «En ese momento tampoco fue fácil, porque al principio seguíamos con el formato de 35 milímetros, pero luego eso se acabó. Y se empezó a digitalizar todo. Empezamos con el Blu-ray, pero los títulos que salían en Blu-ray no eran los mismos que en DCP, que es el formato actual. Pero nos animamos a invertir y compramos una máquina digital», añade. Fue así como volvieron a convertirse en un referente. «Cada película está solo un fin de semana o dos. Pero normalmente ofrecemos una por semana, y otra para el público infantil. Menos Rondallas, que la verdad es que nunca tuvimos tanto tiempo una película. Estuvo desde el 1 de enero hasta casi finales de marzo. Estuvo casi tres meses en cartelera. Fue la película que más tiempo estuvo», explica.
Otro de los éxitos del Cine Seixo es la fidelidad de sus clientes: «Tenemos casi siempre el mismo público. Aunque es verdad que cuando proyectamos Torrente, Presidente vino también gente diferente. Pero normalmente tenemos clientes muy cinéfilos, que son muy fieles. Yo ya me conozco a los del viernes, a los del sábado y a los del domingo. Incluso por sesión, te lo podría decir».
«Amarga Navidad»
Entre las joyas que acaban de proyectar se encuentra la última de Almodóvar, Amarga Navidad: «También funcionó bastante bien, aunque es verdad que hay gente a la que no le gusta Almodóvar».
No es difícil adivinar que el Cine Seixo es una de las salas más antiguas de España. Pero no la más, puntualiza Ana Belén: «Porque el año pasado estuve en Astorga, en los cines Velázquez, y eran más antiguos que el nuestro. Lo que pasa que es verdad que ya no lo lleva la familia que lo abrió, sino un chico al que le interesa el mundo del cine». «Aquí, en la entrada, mi padre tiene un cartel con los cines que había antes en toda la provincia de Pontevedra. De todos ellos quedamos solo tres. Está el cine Avenida, en Caldas; el Imperial, en A Ramallosa; y nosotros, que somos los más antiguos».
Esta sala ha vivido la posguerra, el franquismo y la democracia. Todavía recuerda Perfecto la época en la que estaban obligados a proyectar el famoso NO-DO antes de cada película, que servía de adoctrinamiento y propaganda franquista para las masas populares. Pero reconoce que no se metían más allá de ahí. No recuerda tener que parar ninguna proyección por la censura: «Si venía la Guardia Civil por aquí, era para sentarse y ver una película».
Por este cine también pasaron actores famosos que vinieron a presentar su película o, simplemente, como público: «Hace poco estuvo Carlos Blanco, con motivo de la Semana del Mar, que organiza el Museo do Mar de Marín, y se volvió a llenar la sala porque volvimos a proyectar Rondallas y él la presentó. Estuvo a tope también, porque claro, Carlos Blanco fue un reclamo. Nos contó que había oído hablar del cine, pero que era la primera vez que venía. Otro que también estuvo aquí muchas veces fue Miguel de Lira; Federico Pérez, y también Celso Bugallo, fallecido hace solo unos meses».
Para padre e hija, el secreto del Cine Seixo está en ofrecer una buena programación: «La gente valora mucho las películas que traemos. Porque en Pontevedra ofrecen una cartelera más comercial, pero aquí es más de autor. Y luego, la verdad, es que la gente tiene paciencia, porque hay algunas butacas que son más cómodas, pero otras son bastantes antiguas. Eso sí, en invierno tenemos mantas para ofrecérselas a la gente y varios calefactores para que se sientan a gusto», dice con gracia. Con ese cariño y esa atención, no será raro que este cine llegue a cumplir los 100 años. Al menos, 83 ya los tiene. Todo un mérito con los tiempos que corren.