El albariño rompe tendencias

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso VILAGARCÍA

AROUSA

Análisis | Las exportaciones de Rías Baixas Mientras la media española indica que las ventas de vinos con denominación de origen caen, las bodegas pontevedresas han conseguido que sus cifras sigan creciendo

05 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Los albariño de Rías Baixas continúan rompiendo tendencias. Mientras en el resto de España, las exportaciones de vinos con denominación de origen caen un 1%, los caldos de las bodegas pontevedresas han conseguido que sus ventas en el exterior mantengan su ya tradicional tendencia al alza. Más de un millón de litros de albariño se degustaron el pasado año fuera de nuestras fronteras. La tendencia en las exportaciones de Rías Baixas es, desde hace años, totalmente contraria a la de la media de las denominaciones de origen españolas. Mientras en el resto del país, las ventas en el exterior caen o crecen muy ligeramente, las de esta denominación gallega no paran de crecer y a un ritmo espectacular. Durante el pasado año vendió en el extranjero un 27% más que en el 2003. Por si esto fuera poco, también se ha conseguido que este aumento vaya acompañado de un incremento en la facturación, que ya supera los siete millones de euros. Además de que crezcan sus exportaciones, la denominación ha logrado diversificar sus mercados y actualmente el albariño está presente en más de cincuenta países de todo el mundo. Aunque en Estados Unidos y en la vieja Europa se concentran el grueso de sus exportaciones, hoy en día se pueden encontrar sus vinos en Australia, Finlandia, Nueva Zelanda, Emiratos Árabes y Liechtenstein, entre otros. ¿Y como se explica este crecimiento? Dos son los factores que esgrime el consello regulador para explicar este triunfo: la calidad y que sus vinos son todavía únicos. A ello hay que sumarles las intensas campañas de promoción, como la que en estos momentos se está preparando en colaboración con el Instituto de Comercio Exterior para EE.UU. En cuanto a los mercados, el americano sigue a la cabeza en la importación de estos caldos y allí las ventas han crecido hasta un 57%. Pero ya se han detectado nuevos países interesados en el albariño, como Japón, donde se vendió un 60% más de albariño.